La selección de Venezuela no pudo con Inglaterra en la final
del Mundial Sub 20. El equipo de Rafael Dudamel fue derrotado por 1-0 y los
jugadores cayeron rendidos sobre el campo, una vez que Kuipers Björn dio por
terminado el encuentro.
La "Vinotinto" protagonizó una formidable campaña
a pesar de no haber conseguido su objetivo. La FIFA le otorgó el balón de
bronce a su capitán Yangel Herrera.
Los futbolistas venezolanos no pudieron contener sus
lágrimas después de ver a sus rivales festejando el título mundial. Un gol a
los 35 minutos del mejor jugador del torneo, Dominic Calvert-Lewin, según la
FIFA, sentenció el partido.
El llanto de Adalberto Peñaranda será el más significativo,
ya que tuvo en sus pies la oportunidad de igualar el marcador a los 74 minutos,
después de fallar un penal, tras una falta inexistente de Clarke Salter sobre
él.
"Tengo orgullo, tengo felicidad porque han sido
valientes que han jugado con amor propio, con el amor propio de
Venezuela", reconoció Rafael Dudamel tras la derrota y agregó que:
"Tenemos una perspectiva muy positiva, nos queda mucho trabajo por
delante. Hay que seguir en esta linea, es la única manera de poder lograr
resultados".