Rosario Central superó a Boca 1 a 0 y lo eliminó de la Copa Argentina por segundo año consecutivo. Esta vez fue en Mendoza y el equipo rosarino clasificó a los 4tos. de final.
El único tanto del partido lo marcó Mauricio Martínez a los
25 minutos. De esta manera, el Canalla accedió a los cuartos de final,
instancia en la que enfrentará al vencedor de Godoy Cruz y Banfield.
En la primera etapa, Boca no pudo imponer su juego, aunque
sí dominó las acciones más que su rival. Por su parte, Rosario Central sacó
provecho de un error en la defensa rival, que se quedó dormida tras un centro
muy anunciado, y luego controló el partido hasta el final.
Pocos minutos antes del gol, el árbitro del encuentro,
Fernando Rapallini, no sancionó un claro penal para el cuadro rosarino, por una
mano de Pablo Pérez frente a un remate de Gustavo Colman a los 17'.
El equipo de Guillermo Barros Schelotto estuvo cerca de
marcar en varias oportunidades. A los 4', Cristian Pavón, uno de los jugadores
más activos de su equipo, probó desde media distancia para el control de Diego
Rodríguez. A los 10', Pipa Benedetto también remató y la pelota salió apenas
desviada.
Tras el tanto recibido, Rosario Central se replegó bien y
apostó a la contra. El juego de Boca creció y se pudo ver algunas buenas
triangulaciones. A los 35', luego de una buena acción entre Cardona y Pavón,
terminó con un cabezazo desviado de Pablo Pérez.
Dos minutos después, fue una pared entre Benedetto y Pavón
que llevó peligro, pero ante el disparo forzado de este último el arquero
canalla controló. La última, y quizá la mejor jugada colectiva de Boca,
finalizó con un centro de Pavón que Rodríguez controló, ante el acecho de
Benedetto. Así se fueron al descanso en el Malvinas Argentinas.
La segunda etapa fue igual que la primera. Boca dominó,
aunque sin crear serio peligro en el área rival. Rosario Central juntó las
líneas y apretó en el mediocampo para que no sufrir por el tándem
Gago-Pérez-Cardona.
Pese a que tuvo situaciones, Cardona contó con dos chances y varios de sus compañeros remataron desde media distancia, el Xeneize nunca encontró la dinámica ni la profundidad para imponerse. Los minutos fueron corriendo y el nerviosismo se apoderó del equipo de Guillermo Barros Schelotto hasta el pitazo final.