Ha sido dejar Perú, el desierto y las dunas para que empeoren bruscamente las condiciones meteorológicas y se produzca la primera neutralización del Dakar 2018.
La organización de la carrera ha cancelado los 133 primeros kilómetros cronometrados de la 6ta. etapa para las motos y quads por motivos de seguridad debido a las previsiones de niebla densa.
Las motos y quads saldrán de Arequipa por un itinerario alternativo hasta la salida del segundo sector cronometrado a orillas del lago Titicaca. Completarán los 180 kilómetros del segundo sector y luego recorrerán otros 447 kilómetros de enlace hasta La Paz.
Los coches y camiones disputarán la especial completa de 313 kilómetros.
Después de una primera semana de tiempo estable junto a la costa del Océano Pacífico, la carrera se adentra en el altiplano andino y se encuentra con las primeras complicaciones meteorológicas.
La lluvia y el barro recibirán a los pilotos a medida que se adentren en Bolivia a lo largo de la sexta etapa.
La lluvia ya fue protagonista el año pasado en Bolivia, donde se neutralizó parte de la quinta etapa entre Tupiza y Oruro y se suspendió completamente la sexta etapa entre Oruro y La Paz.
Días después también se neutralizó parte de la séptima etapa entre La Paz y Uyuni y se canceló completamente la novena etapa entre Salta y Chilecito.
La Paz según el Dakar
El Dakar deja Perú y el desierto para abordar la montaña. Las pistas se vuelven rápidas y apenas dejan tiempo para echar un vistazo a los numerosos lagos que se encuentran en el trayecto. La salida del segundo sector cronometrado se dará a orillas del lago Titicaca. La entrada al Altiplano boliviano exige a los pilotos y a las tripulaciones adaptarse.
A 3.625 metros sobre el nivel del mar, emerge una ciudad que está cubierta de la mística de sus nevados y montañas, con una variedad de climas, paisajes y la fuerza de su gente orgullosa de sus tradiciones, de sus rituales, de sus danzas, de su patrimonio, de su ajayu. ¡Así es La Paz, una ciudad maravillosa!
La Paz, sede de gobierno y capital político-administrativa de Bolivia es la única ciudad que por su configuración geográfica (hoyada) y urbana permite que el recién llegado se oriente fácilmente en la ciudad y se sienta permanentemente desafiado por las cambiantes facetas que, desde sus distintos ángulos, ella le ofrece, su principal característica es el sincretismo cultural, porque ha albergado a diferentes pueblos, culturas, naciones indígenas y habitantes extranjeros, lo que se exterioriza en sus museos, miradores, iglesias, edificaciones, mercados, parques, obras artísticas, de ingeniería y sin duda en sus festividades.
La Paz de noche se convierte en un espectáculo maravilloso, pues asemeja al cielo lleno de estrellas.