Atlético Tucumán sucumbió ante Peñarol

Peñarol se hizo fuerte en su estadio Campeón del Siglo y venció 3-1 a Atlético Tucumán, para sumar sus primeros puntos en el grupo C de la Copa Libertadores. Los tucumanos siguen sin poder hacer pie en el certamen continental y cierran las posiciones sin puntos.
jueves, 5 de abril de 2018 00:39
jueves, 5 de abril de 2018 00:39

Atlético se acordó de jugar cuando se encontraba dos goles abajo. Consiguió el descuento, pero un rival con más empuje que fútbol liquidó un partido trabado y demasiado cortado por un árbitro que fue lo peor de la cancha.

Un paso atrás. Esto fue lo que hizo Atlético Tucumán esta noche en Montevideo, donde un Peñarol con muchas ganas pero con poco fútbol lo venció por 3 a 1 por la segunda fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores.

Cuando me refiero al retroceso mostrado por este irregular Decano es cuando lo comparamos con lo realizado el último sábado en Avellaneda,  en un partido donde los muchachos de Ricardo Zielinski no manejaron la pelota, pero supieron controlar a Independiente y asestar dos contragolpes para traerse los tres puntos a Tucumán.

Lo de esta noche en el Estadio Campeón del Siglo fue una clara muestra de lo que es la Copa Libertadores. El choque ante los Manyas fue fricción, mucha tarjeta y poco fútbol, que cuando apareció en la visita fue de los pies de Luis Miguel Rodríguez, y que cuando sus compañeros se decidieron a acompañarlo el resultado ya era un 0-2 en contra.

A pesar de contar con un mano a mano malogrado por Javier Toledo a comienzo del partido, Peñarol se encontró, a los 9 minutos, con la ayuda de Rafael García, que apuntado por los hinchas locales por su pasado en Nacional, le dio motivos a los silbidos que recibió durante los 90 minutos y cometió un infantil penal. El error no provocó ni una queja en el central que tras la sanción le mostró el pulgar arriba al árbitro, Wilton Pereira Sampaio.

Párrafo aparte para el juez brasileño, que intentó mantener a rajatabla el encuentro pero que marcó infracciones que no existieron, para ambos equipos, y no ahorró en tarjetas para el visitante que terminó con cinco amarillas.

Volviendo al partido, luego de la primera diferencia, el Pulga fue el único que aportó algo de claridad en la ofensiva decana, que sin la pelota y sin el aporte de Rodrigo Aliendro, Gervasio Núñez y Guillermo Acosta fue prácticamente nula.

El complemento no comenzó mejor para Atlético, ya que como en la edición de la Libertadores del año pasado, el local encontró un gol por pura fortuna. Un tiro libre de Estoyanoff –de una falta que sólo el árbitro vio- se desvió en la espalda del Bebe para meterse con suspenso en el arco de Augusto Batalla.

La segunda cachetada hizo despertar al Decano. A los 20 descontó a través de un penal sancionado a Aliendro y cambiado por gol por el ídolo simoqueño, que cumplió 300 partidos con la casaca de Atlético.

Sin embargo y a pesar de los ingresos de David Barbona, Leandro Díaz y Mauricio Affonso, el pecado de ir en desventaja se pagó con una contra aurinegra en la que Acosta (ya jugando de lateral derecho) quedó enganchado y habilitó al ex decano Cristian Palacios que eludió a Batalla y le sirvió el tanto a Rodrigo Rojo que liquidó el encuentro.

Ahora con dos derrotas y sin puntos en su grupo, Atlético tiene que cambiar el chip, o mejor dicho, colocarse el que usó contra Independiente y tapar esta derrota con una victoria ante Newell’s el domingo en el Monumental.