“Es difícil jugar con tanta intensidad y brillantez durante 4h.49’, peleándose también contra el calor y la humedad que han convertido Nueva York en un horno durante esta edición del último Grand Slam de la temporada”, escribió el diario Mundo Deportivo de Barcelona.
Y añadió que “Nadal estará reventado del esfuerzo acumulado, físico y mental, aunque dispone de margen para la recuperación, ya que su cita con el argentino Juan Martín del Potro será el próximo viernes. El de Tandil había eliminado en la jornada diurna a John Isner por 6-7 (5), 6-3, 7-6 (4) y 6-2”.
Ayer, el clásico de la tierra batida fue de matrícula de honor en su primera incursión en pista dura. Nadal mantiene la tendencia positiva con 8 a 3 sobre Thiem, que se estrenaba a sus 25 años festejados el pasado lunes en unos cuartos del US Open. La experiencia jugaba a a favor de Nadal, por sus 32 años pero también porque se clasificó para semifinales en Nueva York por séptima vez, 29ª en Grand Slam.
Nadal, campeón en 2010, 2013 y 2017, se agarró a una temporada prolija en resultados, con un balance de 45 victorias en 48 enfrentamientos. Thiem es uno de los tres verdugos del español junto a Djokovic y Cilic, y demostró todo su arsenal de golpes que revientan la bola desde un eléctrico inicio, un set de diez que acabó con ‘rosco’, con el centroeuropeo ganando 24 puntos, por 7 sólo de quien seguirá siendo nº 1 tras esta competición.
Nadal volvió a ser Nadal para recibir el 0-6 como si nada, y fue recuperando terreno con mayor sabiduría y paciencia. Su mayor constancia le permitió remontar un 3-5 y ganar cuatro juegos consecutivos para llevarse el tercer set por 7-5. A favor de Thiem que nunca se marchó del partido, como si le había pasado en otros antecedentes.
Todo esto condujo al drama, al ‘tiebreak’ definitivo al que llegó Thiem salvando un 0-40. Casi una lotería, en esta ocasión con el número ganador favorable a Nadal. Fue una locura, con 74 golpes ganadores el austríaco y 55 el español. En errores no forzados, 57 a 49, aunque más que fallos fueron daños colaterales de cómo se exigieron uno y otro.
Simplemente, otra maravilla con la firma de este deportista realmente único, Rafa Nadal. Y ahora Del Potro, que también promete.
En el balance el balance entre ambos, hay ventaja 11-5 en favor de Nadal, que ha ganado los tres últimos desde Río 2016: primero en las ‘semis’ de Flushing del año pasado (4-6, 6-0, 6-3, 6-2), después en las ‘semis’ de Roland Garros de esta temporada (6-4, 6-1, 6-2) y repitiendo en cuartos de Wimbledon (7-5, 6-7, 4-6, 6-4, 6-4.