El guardameta fue uno de los pilares del equipo y hoy es tentado por varios clubes europeos, mientras que al mediocampista llegado de México, como la segunda compra histórica de Boca, ya le avisaron que “se busque club”. El italiano podría volver a la Roma, pero al cuerpo técnico.
Este viernes 3 de enero, el plantel de Boca comenzará con los trabajos de pretemporada en Ezeiza. Lo hará sin refuerzos, pero sí con un cuerpo técnico nuevo.
Miguel Ángel Russo será presentado hoy lunes como flamante entrenador y cumplirá así su segundo ciclo en el Xeneize, luego de lograr la Copa Libertadores en 2007, la sexta y última de la institución.
Al margen de los nombres que suenan como posibles refuerzos, uno de los temas que mantienen en vilo a los hinchas es el futuro de varios referentes del plantel.
La cotización del dólar por la fuerte devaluación del peso, hace que el foco se ponga en los salarios de los futbolistas. De allí que ante la primera oferta del exterior, muchos jugadores decidan partir.
Y uno de ellos es Esteban Andrada. El arquero, quien se ganó un lugar en las últimas convocatorias de la Selección Argentina que comanda Lionel Scaloni, tuvo un gran pico en su rendimiento y son varios los clubes de Europa interesados. Es por esto que la dirigencia saliente, comandada por Daniel Angelici (ex presidente) y Nicolás Burdisso (ex manager), mejoró su contrato, que ahora vence en 2023 y elevaron su cláusula de rescición de 15 a 25 millones de dólares.
“La dirigencia no tiene la culpa de lo que pasa en el país por la devaluación de la moneda”, dijo Andrada en diálogo con Radio La Red. Más allá de la situación económica de Argentina, el arquero fue tajante sobre su futuro: “Firmé por 3 años y medio y quiero respetar mi contrato”.
Mientras, Iván Marcone no es del agrado de Riquelme y por eso ya le avisaron a su representante que le busque club. Eso sí, la CD pretende recuperar la altísima suma que se pagó por él hace un año. ¿Se va?
Fue la segunda compra más cara de la historia del club. Y, a la vez, una de las menos discutidas: ocho millones de dólares por uno de los jugadores argentinos de mejor presente en el continente parecía, incluso, una buena operación para el club. Y Boca lo fue a buscar. Y se lo sacó de las manos a una de las instituciones más poderosas del continente, que hacía meses se lo había comprado a Lanús por la mitad de esa precio.
Sin embargo, la exigencia de Boca, se sabe, es distinta a la de todos los demás equipos. Y a un año de su llegada, el nuevo Consejo de Fútbol, con Juan Román Riquelme a la cabeza, no lo tiene en sus planes.
Es cierto: Iván Marcone no tuvo en Boca el rendimiento que se esperaba. Si bien no desentonó, ni fue de los niveles más bajos del ciclo Alfaro, tampoco descolló. Mostró algunos destellos del excelso volante que supo ser en Lanús y que la rompió toda de la mano de Almirón (tres finales ganadas contra equipos grandes y final de Copa Libertadores) y despertó el interés de diferentes clubes de Europa y Sudamérica. El recuerdo fresco de Wilmar Barrios, un 5 vivado por los hinchas en cada cruce, también pudo haberle pateado en contra.
Lo cierto es que Iván no colmó las expectativas que había generado su arribo a principios del 2019, sobre todo teniendo en cuenta aquella inversión casi sin precedentes que la anterior CD había hecho por él.
Por lo visto, Riquelme pretende para su equipo un 5 de otras características. O al menos eso es lo que se desprende de los nombres que suenan para reforzar el plantel. Empezando por el peruano Renato Tapia, algo relegado en el Feyenoord, un volante más de recuperación aunque no tan prolijo con la pelota en los pies. El problema es que al Gordo todavía le quedan tres años de contrato. Y no será fácil encontrarle una oferta como pide Boca. ¿Y si no aparece?
El futuro de Daniele De Rossi tampoco es claro, aunque, a diferencia de Andrada, se debe exclusivamente a su edad y forma física. La parte económica no sería un impedimento para que el italiano continúe en el club los seis meses que le quedan de contrato, con opción de renovación por otros seis más. Sí su aspecto futbolístico, ya que no cumplió con el objetivo propuesto por sus pocos minutos en cancha durante la era de Gustavo Alfaro.
Frente a la llegada de la nueva dirigencia y de Miguel Ángel Russo, resta saber qué posición tomarán en torno a la figura del ex campeón del mundo con Italia. Mientras tanto, un medio europeo afirmó que la Roma, su ex club, lo tentaría para que ocupe un rol en el cuerpo técnico.
Según el medio italiano Corriere Dello Sport, el estadounidense Dan Friedkin presentó una oferta para comprar a la Roma. El actual presidente, James Pallotta, pretende unos 800 millones de euros y Friedkin estaría dispuesto a pagar 780 millones, por lo que suponen no habría mayores inconvenientes para llegar al acuerdo final.
Si finalmente esta operación se produce, Dan Friedkin piensa en Daniele De Rossi como ayudante de campo del entrenador Paulo Fonseca. Hasta el momento, el italiano disfruta de sus últimos días de vacaciones en Europa, donde se mostró entrenando con la camiseta de Boca.