Ardiles y Villa, dos hinchas especiales del Tottenham

Los argentinos Osvaldo Ardiles y Ricardo Villa empujan desde la historia el sueño del Tottenham de otro connacional, Mauricio Pochettino, en la final británica de la Champions League de este sábado, en Madrid.
viernes, 31 de mayo de 2019 17:49
viernes, 31 de mayo de 2019 17:49

Nacieron en agosto de 1952. Osvaldo el 2, Ricardo Julio el 18. Naturalmente, tienen la misma edad, 'Ossie' y 'Ricky' andan por los 66 años. Se marcharon juntos para Inglaterra después de Argentina '78. Ilustres campeones del mundo, fueron los primeros extranjeros en Inglaterra, una rareza que despertaba recelos y hasta en el Parlamento británico hubo voces críticas.

Ellos nunca habían escuchado hablar de ese club, Tottenham, que acababa de ascender. A Villa le tocó el número 5 y Ardiles llevó la 7. Pagaron 750 mil libras esterlinas, aproximadamente un millón de dólares hoy. Sí, por los dos.

No entendían nada. Ardiles había tenido inglés 3 años en la secundaria y su padre le había pagado algunas clases particulares, se las ingeniaba para más o menos leer los diarios. Copiaban los ejercicios mirándolos a sus compañeros.

"Parecíamos monitos", bromea Ricardo. Daban ventajas, sin dudas. Todavía se divierte Villa cuando recuerda que el día de la presentación en los Spurs, el pantaloncito le quedaba enorme a Osvaldo. Él, con su 1,85 metro, evitó sonrojarse.

A Villa le costó mucho el desarraigo, extrañaba los amigos, sus costumbres, su Roque Pérez natal. Igual, estuvo cinco años, pero acepta que sin 'Ossie' no hubiese resistido mucho tiempo.

Ardiles pensaba que iba por tres o cuatro temporadas y volvía a la Argentina para completar los estudios de abogacía que había empezado luego de la secundaria. La vida lo sorprendería a 'Ossie', si hasta sus hijos se casarían con inglesas. "La cigüeña lo tiró mal a Osvaldo., no era en Córdoba, era en Londres", bromea Villa.

Ricardo cuenta con orgullo haber sido compañero en los Spurs del mítico arquero Ray Clemence y del volante Glen Hoddle, y haberse enfrentado con el delantero Kevin Keegan. Algunos hinchas todavía lucen una camiseta con una imagen que es la mezcla del rostro de Villa con el 'Che' Guevara.

Ardiles, directamente, es una leyenda. Fue incómodo vivir en Londres antes, durante y después de la guerra de Malvinas, pero nunca nadie los agredió. Una vez, ante Leicester, en el viejo estadio White Hart Lane, los hinchas visitantes comenzaron a gritarles uhhhhhhhhhhhh! cada vez que tocaban la pelota, pero los fanáticos de los Spurs tomaron la escena con un atronador "¡Argentina, Argentina!". En esos tiempos, en la tribuna local podía leerse una pancarta muy especial: 'Quédense con las Falklands. Nosotros tenemos a Ardiles'.

El 7 de febrero de 2008, Ardiles y Villa fueron incluidos en el Hall of Fame del Tottenham. Momentos increíbles de una vida juntos. Ayer, hoy. Siempre.

Por estos días, en el vecindario de Broxbourne, donde vive en las afueras de Londres, desde hace varias semanas Osvaldo Ardiles tiene un huésped de lujo: Ricardo Julio Villa.

Jugaron al golf todos los días y pasearon en familia. El plan perfecto antes de embarcarse rumbo a Madrid, para sentarse mañana con las leyendas de los Spurs en el estadio Wanda Metropolitano y estremecerse con la definición de la Champions League.

Esa atmósfera atrapa a 'Ricky', que viaja en el tiempo. "Cuando aterricé en Londres, nunca imaginé que Tottenham marcaría mi vida. Hoy los hinchas, cuando me reconocen, me recuerdan momentos muy puntuales con tantos detalles que parece que cada historia sucedió ayer. Estoy en la historia del club y es muy lindo sentir eso. Este club es como mi casa en Europa", agradece. Y lo dice un hombre que por nada cambia el aire de campo de su Roque Pérez natal.

En el antiguo estadio White Hart Lane marcó un tanto contra Nottingham Forest en su debut. Después, convirtió otros 17 en 133 encuentros con Tottenham Hotspurs. Pero uno ingresó en el altar de los Spurs. Una apilada de izquierda al centro que terminó en la red de Manchester City para ese 3-2 final que sirvió para ganar la FA Cup 1981.

A esa invención de Villa la distinguieron como el mejor gol del siglo XX en Wembley. Después de 37 años, 'Ricky' confiesa: "Fue el mejor partido de mi vida". También iba a ganar la FA Cup del 82 y la Charity Shield 1981, igualmente conocida como Community Shield.

“Esto es histórico”

Aquellos años resultaron fabulosos, pero este sábado realmente puede ser único.

"Este es el momento más histórico del club, el más trascendente”, afirma Villa, describiéndolo como “muy diferente al nuestro porque cambio la época, la sociedad y también el fútbol. Antes, aquí se jugaba al pelotazo largo, a dividir la pelota y apostar por la segunda pelota, como se conoce hoy. El medio campo se ignoraba. Hoy, la posesión es muy valorada. En Inglaterra ya nadie juega como en nuestra época. Inglaterra se ha sudamericanizado en los últimos años. La Liga se volvió más vistosa, hasta convertirse, para mí, en la mejor liga del mundo".

Para los que no lo vieron, Villa era un futbolista con que jugaba con aires de Juan Román Riquelme, pesado y pensante. En Inglaterra, un espécimen raro a finales de los '70. "Han transcurrido los años, Osvaldo y yo no jugamos hace tantísimos años, pero acá nos siguen recordando, lo que es una satisfacción muy grande. El fútbol pasó y quedamos en la memoria colectiva, entiendo porque les rendimos bien y nos comportamos mejor", cuenta 'Ricky', ayudante de campo de Ardiles en aquella aventura de Racing 2003. Para certificar lazos inseparables.

¿Qué final se imagina?

“Acá están todos enloquecidos”, asegura Villa, agregando que “a mí, Tottenham me transmite mucha confianza; quizá, si vemos las individualidades, tal vez Liverpool tenga más calidad y sin dudas, si vemos los dos presupuestos, la final se inclinaría para Liverpool. Pero afortunadamente no es así. A mí me impacta el coraje de este equipo: le hizo tres goles a Ajax y al City como visitante..., ¿cuántos lo consiguieron? Diría que la final es 50 y 50, pero un poquito más para Tottenham por su espíritu. A los hinchas que me cruzo les dio, 'si quieren ganar títulos, por lo menos tiene que haber dos argentinos en el plantel. ¡Y ahora hay tres! Lamela, Foyth y Gazzaniga. Fantástico", concluyó Villa.

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