El futbolista de Coronel Daza, Elber Carrizo, oriundo de Palo Blanco, Fiambalá, admitió haber sido discriminado por el defensor de Obreros de San Isidro, Nicolás Codigoni Díaz, quien lo trató de “negro”, y aunque se sintió ofendido, expresó que “no pienso hacer nada más, porque no vine para ser protagonista de problemas, sino para cumplir mi sueño en el fútbol”.
Entrevistado por el periodista Claudio Aragón de Radio Centro, el ex jugador de Defensores de Fiambalá en el último torneo Federal Amateur, junto a sus actuales compañeros en “La Banda”, Francisco Rocha y Hoel Ibáñez, quienes lo recomendaron para jugar en la Liga Chacarera, reconoció que “sí, la situación fue así, me trató de discriminar” como se está difundiendo, tal como informara el árbitro Federico Cano al cabo del partido por la 5ta. fecha del Anual chacarero.
“Qué es lo que te dijo”, le preguntó el colega Aragón, a lo que Carrizo describió que “en una situación de juego voy al piso, y cuando me estoy incorporando (Codigoni Díaz) me pisa; entonces cuando le pedí que se fijara en lo que estaba haciendo, él me respondió que lo disculpara, que me pisó porque no me había visto porque soy del mismo color de la tierra, negro”.
¿Cómo lo tomaste?, insistió Aragón, y Carrizo contestó que “lo único que hice fue levantarme; me reí y seguí haciendo el trabajo que estaba haciendo”, apuntando que “el árbitro (por Federico Cano) estaba cerca, y, es más, el capitán del equipo de nosotros (Hoel Ibáñez) también lo escuchó y reclamó por eso”.
“Así se dio esa situación, pero yo no reaccioné; inmediatamente me dediqué a lo que vine a hacer que es luchar por un sueño, como es el de llegar a jugar acá y dejar lo mejor de mí”, remarcó el ahora jugador “bandeño”.
Consultado “si alguna vez había vivido algo similar”, Carrizo manifestó que “en lo que va de mi carrera nunca me pasó una cosa como esta”, apuntando que “todos saben de dónde vengo, de dónde soy…”.
Cuando le preguntaron si denunciaría su caso ante el INADI (Instituto Nacional en Contra de la Discriminación), el fiambalense indicó que “por ahora no tengo pensado nada de esas cosas, tampoco quiero ser protagonista de problemas, ni mucho menos; solo vine a jugar al fútbol, que es lo que más me gusta y a entregar todo de mi parte”.
Durante la entrevista, después lo interrogaron acerca de si se había sentido ofendido, y Carrizo expresó: “Creo que en una situación así cualquier persona se sentiría ofendida; pero yo traté de no darle mucha importancia a esto y jugar, que es a lo que vine”.
“Obviamente, son cosas que no tendrían que suceder; pero en el fútbol, como en otras circunstancias de la vida, lamentablemente, suceden estas cosas que no deberían de ocurrir”, reflexionó.
También le preguntaron si Codigoni Díaz se había disculpado, respondiendo que “no, definitivamente no supe nada más de él; el árbitro lo expulsó y ahí terminó todo. No quise involucrarme en más problemas y seguí jugando”.
Cuando los periodistas le repreguntaron “si aceptaría las disculpas de Codigoni Díaz”, Carrizo dijo que “sí, obviamente; por ahí se dan situaciones de juego u otras cuestiones, que se le habrá escapado (el exabrupto racista); pero yo no reaccionaría de esa forma por situaciones del juego”.
De todos modos, en el mismo encuentro, Carrizo tuvo rápidamente su recompensa, porque anotó uno de los goles con que Coronel Daza goleó 3-0 a Obreros de San Isidro. “El gol es lo lindo que tiene el fútbol”, opinó seguidamente, añadiendo que “en los dos partidos que vengo jugado se me dio el gol, que es lo que prefiero seguir recordando”, concluyó con total sencillez.
En medio del reportaje, Carrizo reveló también aspectos personales de su trayectoria futbolística y sus orígenes familiares. “Yo vengo de jugar en Fiambalá, pero soy de un pueblito de mucho más allá; más al norte, de Palo Blanco (a 412,6 Km. de la Capital de Catamarca), donde nací y estuve mucho tiempo, hasta que me dedique a estudiar para recibirme de profesor de Educación Física en Tinogasta”.
Una historia de vida…, de humildad, de superación…, la otra cara de la moneda.