"Cuchu" había ido a cazar aquel 11 de diciembre de 2004 a Bahía San Blas, a unos 80 kilómetros de Carmen de Patagones, en el sur de la provincia de Buenos Aires. La caza era una de sus grandes pasiones y la compartía con amigos. Hasta que se produjo ese fatal y lamentable accidente.
Estaba junto a su amigo Oscar Alberto Beltramo en el campo “El Lucero”. Viajaban en una Chevrolet Blazer rumbo al coto de caza, y mientras el ex Boca conducía por un terreno rural, pisó una vizcachera que movió el vehículo de forma brusca y en ese momento la carabina calibre 22, que estaba apoyada en el piso entre los dos asientos delanteros, con el caño hacia arriba, perdió estabilidad y, “maldita”, se disparó.
El gran marcador que había logrado dar vuelta la decisión primaria de Carlos Bilardo en 1986 luchó hasta donde pudo por su vida. Pero esa bala que dio en su abdomen fue letal. Luchó, claro, porque él fue un luchador. Herido de gravedad, con el hígado destruido y con la bala alojada en la aorta, fue trasladado a la sala de primeros auxilios de Bahía San Blas.
Las crónicas de esa época explicaron que se trató de compensarlo ante la gran cantidad de sangre perdida. Y mientras era trasladado al Hospital Pedro Ecay, a 100 kilómetros de donde se había producido el accidente, el Cuchu falleció.
A lo largo de toda su carrera, fue un defensor polifuncional que se destacó en varios puestos de la última zaga. Tras iniciarse futbolísticamente en Chaco For Ever, se destacó también en Talleres y luego en Vélez, donde sus grandes rendimientos le permitieron ser convocado al Mundial de 1986, cuando apenas había disputado un amistoso ante México el año anterior. Allí, disputó seis encuentros y es recordado por su destacada marca hombre a hombre al italiano Alessandro Altobelli. En total, disputó 21 encuentros con el conjunto nacional.
Su carrera continuó en Boca (1987-1990), Nîmes Olympique (1990-1991), Stade de Reims (1991-1992) y Belgrano, donde se retiró en 1993.