Si bien parece insólita la decisión tomada por los directivos del conjunto chileno, tiene su fundamento: el equipo trasandino tiene su sede en Atacama, donde solamente hay confirmados 12 casos positivos por Covid-19, en las ciudades de Copiapó y Tierra Amarilla. Cobresal se encuentra en El Salvador, lugar donde no hay infectados.
"Los entrenamientos son día por medio en cancha, con grupos pequeños de cinco o seis jugadores", explicó el entrenador Gustavo Huerta.
Eso sí, el DT comentó que "los jugadores deben cumplir con un protocolo. Apenas llegan, a todos se les toma la temperatura, no se visten en los vestuarios del club, sino que la ropa la tienen en sus casas, donde también se duchan. Llegan, hacen lo justo y necesario, y luego retornan a sus hogares".
De todas formas, el reinicio del campeonato chileno todavía no tiene fecha de inicio.