Solos en sus autos y casi todos con barbijo, salvo la pulga que no cubrió su cara, los jugadores del elenco culé se volvieron a reunir para retomar la actividad 53 días después de la última práctica del 13 de marzo último.
Los futbolistas del Barcelona fueron citados a las 9.00 de la mañana (hora española) en la ciudad deportiva “Tito Vilanova” para reanudar los entrenamientos. Pero antes de poder hacerlo, todos pasaron las pruebas médicas y se sometieron al test del coronavirus para saber si podrán comenzar el trabajo sin problemas.
El primero en llegar fue Sergi Roberto y, el primero en irse, Rakitic. Unos fueron con y otros sin barbijo. No había obligación de llevarlo al entrar. Sí, después.
Leo Messi, como otros compañeros, eligió acudir sin protección, pero después se puso todo. Barbijo y guantes. Llegó manejando su auto y salió junto a Luis Suárez.
Estuvieron 45 minutos porque el uruguayo pasó otras pruebas médicas. El resto estuvo dentro unos 20 minutos.
Por disposición de la dirigencia de La Liga, los futbolistas se sometieron de forma individual a los PCR y un breve reconocimiento médico, que tuvo una duración de 20 minutos, a excepción del francés Ousmane Dembélé, que tiene una lesión de larga duración en los isquiotibiales.