Junto a “Lito” Reales en la butaca derecha, corrieron con el Volkswagen Gol, que atendió el equipo Salva Evolution. “Cumplimos un gran sueño que teníamos, nos codeamos con los mejores del país, nuestro balance fue muy positivo”, expresó Martínez al concluir la prueba.
La dupla arrancó una jornada del sábado con un buen ritmo, “Eran caminos veloces, nos costó un poco acostumbrarnos de nuevo al auto ya que veníamos de un ‘parate’ grande, y terminamos muy conformes la etapa”, contaron.
El domingo la competencia se disputaba en las afueras de La Toma en caminos muy veloces, donde “se iba muy rápido –comentó-; me gustaron los tramos, pero lamentablemente por una falla mecánica perdimos el control y terminamos volcando. Fue una desgracia con suerte, ya que caímos en una especie de lago que se formó por la lluvia”.
“Haciendo un balance final y es muy positivo”, afirmó Martínez, describiendo que “estuvimos compitiendo con los mejores y nos llena de ganas para volver el año que viene. Ahora el auto está completamente desarmado y vamos a trabajar para armar un chasis más moderno, será otro año de inversión”.
Finalmente, la dupla Martínez/Reales agradeció a quienes fueron parte de este sueño.
“Estamos en época de pandemia y todo costó el doble, no podríamos haberlo realizado sin el apoyo de todas las empresas que nos acompañaron, de nuestra familia, especialmente mi Papá y mi Tío, del equipo de Lucas Salvatierra que se puso al hombro todo, del Mec-Mar Competición, y por supuesto de los amigos que viajaron a San Luís y recibimos su apoyo al costado de la ruta. A todos, muchas gracias”, concluyó.