A lo largo del primer tiempo se vio un entusiasmo que no se veía desde el encuentro con Arsenal, y que entristece viendo lo que fue el equipo en los partidos ante Colón, Central Córdoba y Huracán.
El equipo de Dabove se plantó en campo rival para presionar la salida y no permitió el juego limpio de pases que intentó la Universidad de Chile. En cuanto a la defensa, aún sin convencer superó la primera mitad sin pasar grandes momentos de zozobra.
Yeison Gordillo demostró su jerarquía y como puede meter en el mediocampo cuando no está condicionado por una amarilla, como sucedió ante el Globo el último sábado. Si bien el armado del once fue por demás polémico, en el primer tiempo hasta quedó la sensación de que San Lorenzo podría haber presionado un poco más, o al menos probar algún tiro de media distancia. La más clara fue un cabezazo de Franco Di Santo a los pocos minutos de iniciado el encuentro.
El segundo tiempo se dividió en dos: antes y después de la catástrofe. Promediando el complemento, tres circunstancias complicaron por demás un partido que, si bien el equipo de Dabove no estaba jugando bien, generaba cierta ilusión de que en una jugada aislada en ataque se pudiera generar algo interesante.
Primero llegó la lesión de Yeison Gordillo, luego la inédita expulsión de Diego Braghieri y, para cerrar una seguidilla de película de terror, el gol de la Universidad de Chile de cabeza a los 31 minutos del segundo tiempo.
Este San Lorenzo tiene (o tenía) una característica negativa, que era la de caerse anímicamente luego de recibir un gol. Propios y extraños creyeron que eso sucedería una vez más, y que se agrandaría la cuenta en favor del local complicando aún más el partido de vuelta en el Nuevo Gasómetro, pero a los 33 del complemento el ingresado Gattoni se la bajó a Di Santo, que definió cruzado y puso un 1-1 final que parecía impensado.
En el tramo final del encuentro, el local se vino con todo, pero no logró capitalizar y el Ciclón, capaz aún con algunas dudas en cuanto al once y el funcionamiento, se quedó con un empate con cierto sabor a victoria.
Este domingo, San Lorenzo enfrentará a Banfield de visitante a partir de las 21.30 y el próximo miércoles recibirá al conjunto trasandino para intentar cerrar el pase a la Fase 3 de la Copa Libertadores de América.