HOMENAJE

Con el “Pacha” Esparza, el fútbol perdió uno de sus personajes

Sencillo, trabajador y obsesionado por su Defensores del Norte, con la muerte de Hugo “El Pacha” Esparza, el fútbol catamarqueño perdió uno de sus más auténticos personajes.
miércoles, 5 de octubre de 2022 00:41
miércoles, 5 de octubre de 2022 00:41

Ladero, en sus tiempos, de dirigentes como el Dr. Joaquín Ignacio Ávalos, o el “Pocho” Fidel Sáez, llegó a ocupar funciones en diferentes comisiones directivas de la entidad “Norteña”, alcanzando incluso el cargo de tesorero. Era un “león” para las “cuentas” y difícilmente se le “escapara una moneda”, pese a la rutinaria contabilidad que desplegaba, en modestas libretitas, guardando celosamente las cuentas del club.
Era un trabajador incansable y obstinado. Por muchos años escribió y publicó una revista mimeografiada con la actualidad semanal del club de sus amores, relatando anécdotas y comentando las actividades de la institución. 
Lo conocí, cuando llegaba por las redacciones de los diarios para anunciar la salida de cada edición, que personalmente distribuía; algún tiempo en bicicleta y más tarde caminando, entre los socios, simpatizantes “de la banda verde” o amigos personales que no podían negarle una colaboración.
Como “empecinado” y honesto “contador”, el “Pacha” volvía a la semana o a los diez días publicando un balance con los números vendidos, y el dinero recaudado, que sabía destinar para el mate cocido y el pan, en las meriendas de los pibes de las divisiones inferiores. Puntillosamente, presentaba sus cuadros del “debe y haber”, con los montos recaudados y el destino que había dado a esos dineros.
Con objetivos más elevados, se había puesto en la campaña de aportar fondos para levantar las tribunas en el predio que Defensores cuenta en el sector del viejo aeródromo y la ex pista de carreras de caballos de la institución. Felizmente ese sueño lo pudo ver hecho realidad, con el paso de nuevas dirigencias en la institución, como “el Pena” Juan Carlos Rodríguez, Edgardo Ávalos y más recientemente, Fidel “el Pochito” Sáenz; llegando a conocer incluso el moderno espacio polideportivo para las prácticas del vóley, el handball y el básquetbol, entre otras disciplinas, que seguramente lo habrá llenado de alegría.
Dedicó la mayor parte de su existencia a venerar y sostener a su querido Defensores del Norte y los “cracks” que defendían la casaca “blanca, con la franja verde cruzándoles el pecho”. Por eso su alma seguirá encendida y vigilante por los rincones del Norte, metiéndose en la Liga Catamarqueña o ahora trepándose a las tribunas de los nuevos espacios deportivos de su club, que aún innominados, seguramente habrán de destinar algún sitio para nombrarlo con el homenaje a Don Hugo “el Pacha” Esparza.

                                                                                                                              Víctor Hugo Uriarte