El resultado del encuentro interrumpido, después de los 50 minutos del segundo tiempo, y cuando restaban 7’ de los 12’ que había adicionado el referí Jerónimo Toledo, fue de 1-0 en favor del norteño, por el gol que había convertido Brian Alexander Espeche, recogiendo un balón devuelto por un compañero desde la línea o fuera del campo de juego (si estaba adentro debió ser offside), circunstancia que derivó en la airada y generalizada protesta de los jugadores “velezanos” sobre el línea Sebastián Maza, y seguidamente ampliada al resto de la terna arbitral, que completaba el también asistente Ramón Castillo.
Las agresiones se trasladaron al sector de plateas, entre los simpatizantes de ambos clubes, por lo que debió actuar el personal policial afectado a la seguridad del cotejo, mientras que el árbitro Toledo decidía su suspensión, con el fondo del festejo por parte de los jugadores de Defensores hacia su hinchada, en su tradicional ubicación de la tribuna popular Norte del estadio “Malvinas Argentinas”, aunque la resolución final –sobre el partido y el campeonato-deberá ser materia a tratar en el Tribunal de Disciplina de la Liga Catamarqueña.
Frustrante jornada para un cierre de campeonato, que, por la prolijidad de su desarrollo, se merecía una fiesta y no el bochornoso espectáculo que le bajo el telón de la manera menos decorosa. Una verdadera lástima.
Con fotos "capturas de pantalla" de la transmisión del Esquiú Play.