La información fue divulgada por Multimedios Abaucán de Fiambalá, dando cuenta de la hazaña de Jaime, que con toda la dificultad de su ceguera, ascendió a la cumbre insignia de la cordillera catamarqueña, considerado el volcán “activo” más alto del mundo, ubicado el límite entre la Argentina y Chile.
La novedad fue trasmitida por el guía fiambalense Jhonson Reynoso, uno de los más experimentados de la provincia, quien reveló detalles del ascenso.
Jaime “coronó” su objetivo acompañado de Ricardo Urban y Ezequiel Di Favio, también guías, Jimena de Allende (Argentina, de Córdoba) y Omar Álvarez, su habitual acompañante azteca, este martes 8 de febrero, a las 14.30 horas, precisó Reynoso, con el dato adicional que cinco días atrás también había alcanzado la cima del Volcán Pissis, el volcán “inactivo” más alto del mundo con 6.882 msnm, otra “estrella” de los “Seismiles”.
La inspiradora historia de Rafael Jaime
Jaime, residente en Durango, que a los 5 años perdió la visión de un ojo y a los 18 quedó definitivamente ciego, a causa de un retinoblastoma bilateral (cáncer en los ojos), nunca bajó los brazos y así fue cómo se las ingenió para recibirse de abogado y convertirse en un consumado triatleta.
En 2018, por un mandato familiar, decidió treparse al Pico de Orizaba, la montaña más alta de México (5.636 msnm), porque “mi padre, antes de morir, como última voluntad, nos pidió que llevemos sus cenizas a esa cumbre”.
“Para cumplir esa última voluntad de mi padre, me entrené y preparé durante un año, y así logré llevar sus cenizas al ‘techo de México’, en lo que fue mi bautismo en el montañismo. Después me enamoré de esta filosofía de la montaña, que me ha cambiado la vida”, según relatos autobiográficos del propio Jaime.
Así fue como “Rafa” se dedicó con inusitado esmero al montañismo, hasta convertirse en la primera persona ciega de Iberoamérica, en alcanzar la cima de montañas como el Aconcagua (6.962 msnm) y Denali (6.190 msnm).
Esto derrotero, con el objetivo de alcanzar las ‘Seven Summits’ o las ‘Siete Cumbres’ mundiales, las más altas de cada continente: Everest (Asia), Aconcagua (Sudamérica), Denali (Estados Unidos), Kilimanjaro (África), Elbrús (Europa), Vinson (Antártida) y Jaya (Oceanía).
De esta forma, el mexicano Rafael Jaime pasó por Fiambalá, donde aún permanecerá por unos días, probándose y aclimatándose en los “Seismiles”, como una de las escalas previas a consumar el máximo anhelo de completar su ejemplo de vida en lo más alto del Himalaya (8.849 msnm).
Y dejando el testimonio que le reconoce Omar, su acompañante mexicano, cuando afirma que “Rafael, es la mejor prueba de que la vida no solo se ve a través de información visual; la vida también se escucha, la vida se siente, se respira. Y juro que, a raíz de esta amistad y de verlo disfrutar la montaña, yo he aplicado esa filosofía en mi vida”.
No hacen faltan más palabras.
Gentileza por data y fotos de El Abaucán, multimedios de Fiambalá.