Mereció ganar el Sabalero, pero le metieron la mano en el bolsillo con errores arbitrales determinantes, que condicionaron el resultado. Cristian Bernardi y Eric Meza fueron los autores de las conquistas mal anuladas. A ambos les ahogaron los gritos de forma injusta. El arbitraje de la terna venezolana, encabezada por el juez Jesús Valenzuela, fue desastroso.
Más allá de los errores garrafales y decisivos de quienes debían encargarse de impartir justicia, el empate sin goles también se explica por la falta de eficacia de los delanteros de ambos equipos y por la gran actuación de los arqueros de ambos equipos: tanto el uruguayo Gastón Olveira como Ignacio Chicco se lucieron con atajadas espectaculares. Es que se trató de un encuentro de ida y vuelta, repleto de llegadas en el que Colón tuvo más situaciones de gol que su adversario. Fue, en definitiva, un 0-0 entretenido.
Colón no pareció un equipo con el ADN clásico de Julio Falcioni. El conjunto de Santa Fe se paró arriba y dejó espacios atrás. Lucas Beltrán no pudo aprovechar dos mano a mano: uno en el primer tiempo y otro en el complemento. Bernardi y Meza también desperdiciaron ocasiones muy claras más allá de los goles anulados. Y Wanchope Ábila falló en una acción insólita. Quintana tuvo la más clara de los paraguayos.
Colón, con 4 puntos, está segundo en el Grupo G y le quedan dos partidos de local ante el líder Cerro (7) y Olimpia (2) y uno de visitante frente a Peñarol (3).