Iban 43 minutos del complemento cuando Aldaír Rodríguez, uno de los futbolistas que ingresó en Alianza Lima para remontar el resultado, cometió un acto de tremenda deslealtad: fue a disputar una pelota con Robert Rojas sobre el lateral derecho y le pegó en dos oportunidades. En la segunda falta, lo tumbó y lo sacó del campo de juego.
De inmediato, el juez del partido, el colombiano Wilmar Roldán, le sacó una tarjeta amarilla inexplicable. Una vez que observó que la lesión de Robert Rojas iba en serio, el colombiano dio marcha atrás, anuló la amonestación y decidió expulsarlo. Mientras tanto, la imagen televisaba mostraba las consecuencias del golpe recibido.
El defensor paraguayo fue retirado en camilla y con gestos de mucho dolor. Fue consolado por sus compañeros y por el propio Marcelo Gallardo, que lo acompañó casi hasta las puertas del vestuario pronóstico. Todavía no hay parte médico oficial, pero los primeros pronósticos no son los mejores y las caras de los protagonistas hablan por sí solas.