Era el último partido de la jornada, que se había iniciado alrededor de las 9 de la mañana, y correspondía al cruce entre Obreros de San Isidro y Las Pirquitas, promediando la tarde; pero no pudo ser.
Ocurre que a la misma hora comenzaba la jornada del fútbol de veteranos, con clubes que también alquilan ese predio chacarero. Los jugadores veteranos se alistaron e ingresaron a la cancha, ante la protesta y una especie de “sentada” de las chicas, que resultó inútil, porque terminó jugándose el partido de los varones “mayorcitos”.
Los veteranos hicieron valer su derecho por el alquiler del predio por toda la temporada, en los horarios pactados del torneo de su liga, lo que exhibe un detalle de desorganización, cuyas culpas deberán dirimirse entre el Departamento de Fútbol Femenino de Las Chacras y los responsables de la cancha, que no tuvieron en cuenta los coincidentes horarios de ambas competencias.
Un lamentable e innecesario mal momento, que pudo evitarse con la mínima coordinación entre las partes.
Ojalá no se repita.