En aquella oportunidad, a causa de los incidentes provocados por la hinchada “sagrada”, solo se jugaron 5 minutos, luego del incesante estruendo de bombas sobre el área del “Rojo” y con riesgo para la integridad física para el arquero y otros jugadores de ese equipo, que motivaron la suspensión definitiva del cotejo.
Llevado el informe arbitral al Tribunal de Penas chacarero, este cuerpo disciplinario sancionó a Defensores con la deducción de 9 puntos al final del presente torneo Anual 2022 y la multa de 200 entradas (el valor de 50 mil pesos) y el partido perdido.
Posteriormente, con el planteo elevado al TdP del Consejo Federal, por el que se debió abonar un arancel de 40 mil pesos, “Defe” perdió, infructuosamente, cerca de cien mil pesos, según adelantó el sitio "Pasión Chacarera".
Mientras, la entidad de Piedra Blanca se arriesga a una nueva y, seguramente, más severa sanción por la repetición de hechos violentos de parte de su parcialidad; la última vez en el partido frente a Los Sureños, a cuyo término, desde la ubicación de los simpatizantes “sagrados” se arrojaron piedras y otros elementos contundentes, uno de los cuales provocó una seria herida cortante, cerca de un ojo, en el árbitro asistente Diego Monasterio.
Este nuevo bochorno protagonizado por sus hinchas significó hasta una denuncia penal, por parte de la terna arbitral que integraba Monasterio en esa ocasión; y por el que también se aguarda otra dura sanción al Club Defensores de Esquiú, agravada por la reincidencia en menos de un mes entre ambos repudiables sucesos.