Saúl Canelo Álvarez superó a Jermell Charlo en el T-Mobile Arena de Las Vegas, Estados Unidos, por decisión unánime de los jueces (119-108, 119-108 y 118-109), en un combate en que el ganador expuso sus títulos de peso supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), la Organización Mundial de Boxeo (OMB), la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
El pugilista mexicano superó ampliamente al estadounidense, que no pudo hacerle daño en ningún momento. Se notó que el nacido en Luisiana corría con desventaja por tener que subir dos categorías para este combate, además de la inactividad -llevaba más de un año y medio sin pelear, cuando venció a Brian Castaño por nocaut-.
El primer asalto transcurrió sin golpes, ya que ambos se estudiaron durante el desarrollo del mismo y hubo más amagos que castigos. Poco a poco, Álvarez, con buena velocidad de manos y piernas, aumentó su ventaja en las tarjetas. Cuando Charlo dejó de moverse, el mexicano lo impactó con un gancho al estómago y también castigó con la derecha.
Después de mostrar su superioridad en los primeros seis rounds, el tapatío salió a buscar el nocáut en el séptimo: sorprendió a Charlo con un recto de derecha al mentón y obligó al árbitro a hacerle un conteo de protección al rival. El estadounidense se recuperó, pero un minuto después sufrió un nuevo gancho de izquierda mientras intentaba escapar de los ataques.
Mejoró en la novena vuelta, en la que lució bien con sus combinaciones. No obstante, Álvarez volvió a dominar en el décimo, en el que cortó los espacios y dejó sin respuestas a Charlo, que se defendió en los dos asaltos finales del pleito y evitó el nocáut.
Cómo habían llegado Canelo Álvarez y Jermell Charlo a la pelea
Canelo venía de dos victorias seguidas: frente a Gennady Golovkin -ganó la trilogía por decisión unánime en septiembre de 2022- y contra el inglés John Ryder -lo superó en mayo de este año por idéntico resultado-. Antes de eso, en mayo de 2022, había perdido por segunda vez en su carrera ante Dmitry Bivol por los puntos.
Charlo llevaba más de un año y medio sin ver actividad oficial, cuando se había impuesto en el Dignity Health Sports Park, Carson, al argentino Brian Castaño, por nocaut, luego del empate inicial ocurrido en julio de 2021.
¿Qué dijo Canelo sobre su futuro?
"Soy un peleador fuerte siempre, soy un hombre fuerte, nadie puede ganar a este Canelo", clamó el mexicano sobre el ring del T-Mobile Arena. "Trabajamos para castigarle el cuerpo. Sabemos que es un gran peleador, que sabe moverse en el ring", explicó Álvarez antes de reivindicarse frente a las dudas que le han rodeado en los últimos tiempos. "Trabajamos durante tres meses en el ring, en las montañas, sin mi familia, porque sigo amando el boxeo. El boxeo es mi vida", recalcó.
Aunque llegó a mandar a la lona a su rival en el séptimo asalto, Álvarez dijo que no le decepcionó alargar su sequía de dos años sin triunfos por nocáut. "Me siento bien. Por eso es que peleamos 12 asaltos. Si no lo noqueo, tengo dos asaltos más para demostrar que soy el mejor", afirmó.
Una enorme campaña
Canelo se mantiene como campeón indiscutido del supermediano desde su victoria ante el estadounidense Caleb Plant en noviembre de 2021, su último triunfo por nocáut. Posteriormente defendió sin brillantez su trono ante Gennadiy Golovkin y John Ryder pero entre medio encajó una dolorosa derrota del año pasado ante Dmitrii Bivol en un combate en el que fue él quien se arriesgó a subir al peso mediopesado (175 – 79,4).
Con este triunfo llega a las 60 victorias (39 por nocáut) con 2 empates y 2 derrotas y quiere más, ya que confirmó que volverá a subir en la tradicional fecha del 5 de mayo. "Pelearé contra quien sea, no me importa", subrayó antes de dejar paso a Charlo y reconocerle como "un gran peleador". "Siento que no fui yo hoy. Se pudo sentir la diferencia en el peso, subí 14 libras (6,3kg)", recordó Charlo, que se quedó con un registro 35-2-1.