“Pedimos mil disculpas…, y, nos solidarizamos con Jesús Barros”, remarca en su texto la comunicación hecha pública por la entidad “funebrera” de la villa pomanista, destacando la condición de “vecino de nuestro pueblo” del juez agredido verbalmente.
El comunicado de Newbery
“Ya con la cabeza más fría y con la esperanza de que esto no se vuelva repetir, queremos (dirigencia, colaboradores, cuerpo técnico, jugadores y simpatizantes) solidarizarnos con el árbitro Jesús Barros, por los hechos acontecidos en la tarde de este domingo 25 próximo pasado, en nuestra cancha.
“A los 13 minutos del primer tiempo, aproximadamente, Jesús Barros recibe insultos racistas desde la tribuna, decide detener el juego y avisar lo que estaba sucediendo, indicando que si se vuelve a repetir iba a suspender el partido. Al reanudarse, vuelve a recibir insultos y decide, tras lo advertido, suspender el partido.
“Entre la incertidumbre de jugadores y simpatizantes y tras la insistencia del árbitro, el partido se suspende. Nuestro capitán, Facundo Centeno recibe la queja de Jesús Barros y pide hablar con parte de la hinchada pidiendo, por favor, al árbitro que no suspenda el encuentro, por lo que Jesús Barros, con todo lo que ello implica, acepta.
“Luego de hablar, no solo nuestro capitán, sino también cuerpo técnico y dirigencia, con nuestra gente, Barros decide reanudar el juego, insistiendo que, a la siguiente exclamación sobre su persona, suspenderá definitivamente el partido.
“Luego, el partido se desarrolló de manera normal sin ningún tipo de incidente, lo cual agradecemos a nuestros simpatizantes e hinchas.
“Más allá de ello, entendemos y aceptamos la decisión de Jesús Baros, que además de ser árbitro, es un vecino más de nuestro pueblo.
“En nombre de toda la familia funebrera, pedimos mil disculpas, sabiendo que pedir disculpas es poco, y, reiteramos, nos solidarizamos con Jesús Barros, pidiendo no solo a nuestros hinchas/simpatizantes, sino también a todos, que este tipo de actos no ayudan en nada a las instituciones, ya que genera malestar, porque si el club toma medidas contra la o las personas (que dicho sea de paso, están identificadas/os) no tendrán acceso a la cancha por mucho tiempo, porque lamentablemente por una/os pagamos todos”.
Comisión directiva del Club Atlético Jorge Newbery de Pomán