"Me queda un año, en el mejor de los casos. En el peor, algo menos", sostuvo Eriksson, en diálogo con una radio pública sueca. "Resistiré mientras pueda, en vez de quedarme sentado en casa quejándome por tener mala suerte prefiero tener una visión positiva y no ceder a la adversidad", añadió.
Ya desde 2023, el sueco se había alejado de la actividad profesional por sus problemas de salud. Su último trabajo había sido en el Karlstad, de su país natal. Así, a los 75 años y mientras batalla con una dura enfermedad, el histórico entrenador le puso punto final a una ilustre carrera que comenzó allá por 1970.
Además de Inglaterra y México, Eriksson supo conducir al Manchester City, Leicester, Roma, Fiorentina y Benfica, además de pasos por las ligas de China, México, Filipinas y Costa de Marfil.