La llegada de Iker Muniain a San Lorenzo -el mejor refuerzo que incorporó en el pado mercado de pases- quizás fue inesperada. Es que los sondeos del futbolista venían desde River, club del cual es hincha confeso y, de hecho, ofreció hacerlo gratis. Ahora con la camiseta del Ciclón, al menos cumplió uno de sus sueños: jugar en el Monumental y ser aplaudido por los hinchas.
El Millonario y el Ciclón se están enfrentando por la postergada fecha 24. Un clásico más para la Liga Profesional que poco a poco va cerrando sus puertas. Ambos con realidades diferentes, con un San Lorenzo que no tiene ambiciones de copa a futuro, algo que buscó con un refuerzo de elite, como lo es el ex Athletic Bilbao.
Al haber sonado, en el conjunto de Núñez y haber generado un leve lazo de cariño con el hincha por su manifiesta simpatía, en la previa del partido recibió un mimo del cual podría ser su próximo destino. Es que, a la hora de ser nombrado en la pantalla gigante, el vasco fue aplaudido por los presentes en el Monumental pese a representar a otro equipo.
Sin plantar arrepentimientos, seguramente, fichar a Iker en River le hubiese dado al jugador algo más de trascendencia en el fútbol argentino. De hecho, hasta podría jugar el Mundial de Clubes en 2025.
El nacido en Pamplona, España, estuvo muy ilusionado con su llegada al conjunto de Marcelo Gallardo y, hasta julio de 2024, parecía que era su próximo destino. San Lorenzo se adelantó ante la duda del Millonario y le ofreció vestir la azulgrana. Pudo más su deseo de sumar una experiencia en Argentina y fue presentado oficialmente junto a Marcelo Moretti.
Iker le hizo guiño varias veces al club de Núñez. Primero a Martín Demichelis, con quien no tuvo respuesta, y después a Marcelo Gallardo, con quien se ilusionó por su llegada. Hasta viajó a la Argentina y visitó el Monumental, con ansias de demostrar su profunda identificación con el club.
"Hacia River siento algo especial. Tengo un vínculo emocional y sentimental muy grande", expresó hace un tiempo el jugador. Y desde su entorno, confesaron todas las intenciones: "Tiene 31 años, físicamente está bárbaro y quiere cumplir su sueño. No le importa lo económico ni alejarse de su familia por un tiempo. Sólo quiere ponerse la camiseta de River y ganar la Libertadores”.
Fue Omar Rodríguez, su representante, quien se encargó de hacer correr la voz en agosto de este año, pero no hubo caso. Hasta reveló que Muniain rechazó grandes ofertas que alentaban su salida del Athletic Bilbao, por el simple hecho de cumplir su sueño.
Su pasión por esta camiseta viene desde hace tiempo y no tiene límites. Hasta estuvo en la final de la Copa Libertadores 2018 y se la jugó: el volante se escapó de la concentración del Athletic y entró al Santiago Bernabéu y disfrazado de un barrabrava.
Los hinchas saben y alentaron su llegada. ¿Lo ovacionarán al capitán de San Lorenzo en la previa?