Encina y Tejada están acusados desde fines de 2023 de someter a una chica en un departamento de Ciudad de Mendoza, a la salida de un boliche. Un ADN los complicó e incumplieron con medidas impuestas por la fiscalía. La detención se produjo, cuando se aprestaban a jugar un partido del torneo Proyección (Reserva), ante Lanús.
Ambos están imputados por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado y habían pagado una millonaria suma para quedar en libertad. Sin embargo, no cumplieron con las condiciones de la fiscalía y la pericia de ADN dio positivo. Ante esto, el club mendocino anunció que los apartaba del plantel.
Encima y Tejeda, de 19 y 18 años respectivamente, habían sido imputados en noviembre de 2023 tras la denuncia de una joven de 21 años, pero quedaron en libertad tras pagar 1,5 millones de fianza.
El viernes último, ambos futbolistas fueron detenidos tras burlar las condiciones que les había impuesto la Justicia y luego de que se conociera que el ADN de la pericia había dado positivo. Ante esto, el fiscal Darío Nora les revocó el beneficio de la libertad y dispuso las detenciones.
El comunicado de Godoy Cruz
Tras hacerse público el caso y “ante los recientes cambios de la situación procesal”, ayer Godoy Cruz emitió un comunicado en el que informaba que ambos jugadores amateurs quedaban apartados del club.
“El Club Deportivo Godoy Cruz Antonio Tomba comunica que, por pedido de su Comisión Directiva, ha resuelto: la suspensión del ejercicio de sus derechos sociales y, en consecuencia, apartarlos preventivamente del plantel - en tanto se trata de futbolistas no profesionales y por tanto sin contrato-; y poner en conocimiento del Tribunal de Disciplina la situación a efectos de la posible aplicación de las sanciones”, informó el equipo mendocino a través de sus redes sociales.
“Todo en fiel cumplimiento a su política de Género y, pese a que los hechos investigados tuvieron lugar en un ámbito ajeno de cualquier responsabilidad del Club, en el convencimiento de que la firmeza de su proceder es parte fundamental en el proceso de formación de la persona, de sus deportistas, reforzando la educación como uno de sus pilares”, agregaron.
Y completaron: “Finalmente, el Club reitera su más profunda preocupación por los hechos denunciados, claramente contrarios a sus principios y valores, y expresa su disposición a seguir colaborando con la justicia a fin de que se aclaren los hechos”.
Los hechos
Julián Encina y Exequiel Tejada, jugadores de la Reserva, fueron acusados de abuso sexual por acceso carnal en octubre de 2023. A partir de su presencia en un encuentro, la Justicia pudo determinar que habían incumplido con una medida que les habían impuesto. Según se pudo saber en los últimos días, que fue uno de los motivos por el cual la justicia los detuvo, ambos futbolistas continuaban jugando en las inferiores de Godoy Cruz y nunca fueron separados del plantel.
“Les otorgaron el mantenimiento de la libertad de oficio. Desde la denuncia vivieron el proceso en libertad, pero con una serie de prohibiciones como, por ejemplo, la salida del país o de la provincia sin autorización. La más compleja era mantener el domicilio, que ellos lo fijaron en San Rafael, al sur de la ciudad de Mendoza”, contó a TN el abogado de la denunciante, Pablo Livio Cazabán. En ese sentido el letrado reveló: “Empezaron a jugar el torneo de fútbol en febrero, porque pidieron permiso y, a partir de eso, nosotros advertimos que estaban entrenando en la ciudad de Mendoza, a más de 200 kilómetros de San Rafael: o vivían en otro lado o todos los días hacían 500 kilómetros para ir a practicar”.
Abuso denunciado a la salida de un boliche
Según los detalles judiciales, el abuso denunciado ocurrió la madrugada del pasado 20 de octubre, alrededor de las 6, después de que la joven y los dos sospechosos salieron de la discoteca Wish de Ciudad y se dirigieron al departamento de los jugadores, ubicado en la calle 9 de Julio de Ciudad. La joven les había mencionado que necesitaba cambiarse de ropa porque tenían que ir a trabajar a esa zona. Sin embargo, los dos deportistas oriundos de San Rafael, tenían otros planes en mente. Uno de ellos se acercó a ella y le pidió que se sentara cerca de él. Luego comenzó a besarla y a tocarla en varias partes del cuerpo. A pesar de las negativas de la joven, que les dijo “No chicos, no estoy para esto”, según la denuncia, continuaron con sus avances. Con el paso del tiempo y a pesar de su resistencia, la denunciante afirmó que cerraron las cortinas del lugar y comenzaron a quitarle la ropa interior y a desabrocharle los pantalones “por la fuerza”. La joven denunció que fue objeto de acceso carnal y que en todo momento les dejó claro que no quería tener relaciones con ninguno de los dos. A pesar de esto, según su testimonio, continuaron agrediéndola y la obligaron a realizar acciones en contra de su voluntad. Tras analizar las pruebas iniciales, el fiscal Nora calificó el hecho como abuso sexual agravado debido a la participación de dos personas.