La novela del pase de Fabricio Bustos a River llegó a su fin. Aunque Inter de Porto Alegro había cambiado los términos de la negociación, el jugador tomó una actitud contundente y, en pos de presionar a la dirigencia para conseguir su salida, comenzó a entrenarse apartado del plantel profesional. En paralelo, el Millonario presentó una nueva oferta de 5 millones de dólares que sedujo a los mandataros de Brasil para llegar a un acuerdo. El lateral, que estará inscripto en la lista de la Copa Libertadores, aterrizará el jueves en el país para hacerse la revisión y firmar su nuevo contrato.
¿Qué había pasado para que el pase entrara en terreno sinuoso? Cuando tenía casi todo arreglado de palabra con el Millonario para rubricar un acuerdo hasta diciembre de 2027, el conjunto brasileño accionó una cláusula de renovación automática por objetivos de cantidad de partidos y su precio escaló considerablemente.
En concreto, el equipo de Porto Alegre alegaba que Bustos jugó 36 partidos de los 42 posibles en la actual temporada, es decir, casi el 86 por ciento. Si se tenía en cuenta que aquella cláusula de renovación se activaba con el 60% de los encuentros disputados, estaban en su derecho de ejecutarla. No obstante, en River se aferraban a la idea de un desplante del futbolista para que no jugara más y el porcentaje bajara notablemente.
En concreto, el equipo de Porto Alegre alega que Bustos jugó 36 partidos de los 42 posibles en la actual temporada, es decir, casi el 86%; y teniendo en cuenta que la cláusula de renovación se activa con el 60% de los encuentros disputados, está en regla. No obstante, en River se aferran a que si el futbolista se planta y no juega los 19 cotejos restantes, los números darían un 59% y la balance cae de su lado.
Mientras espera hasta último momento para anotarlo en la lista de la Copa Libertadores, que debe ser presentada hoy en la AFA, Bustos comenzó a jugar fuerte con los altos mandos de Inter. En el entrenamiento matutino realizó ejercicios apartado del plantel, pese a haber sido titular en el pasado duelo contra Palmeiras. En estas horas, la Banda subió la propuesta a 5 millones de dólares, que podría gustar a los dirigentes del elenco brasilero.
A pesar de que River dejará afuera a uno de los refuerzos por una cuestión de cupo -solo puede inscribir cinco cambios- todavía espera por el arribo de Maximiliano Meza. Luego de que Rayados de Monterrey despidiera al entrenador Fernando Ortiz, la salida de uno de sus mejores jugadores del plantel mexicano se dilató por un inconveniente relacionado con documentación y tiempos.
Hubo reuniones el martes a la noche que no lograron destrabar la situación, pero habrá un nuevo cónclave hoy en el que esperan poder finiquitar el asunto. Aún no tiene fecha de vuelo para regresar a la Argentina y el tiempo apremia.