Por principio, el público del Canalla realizó un gran recibimiento lleno de bengalas al equipo comandado por Ariel Holan. De tanto humo, el partido se vio demorado desde el inicio. La energía se llevó dentro del campo de juego porque a los cinco minutos del primer tiempo Santi López habilitó de gran manera a Ignacio Malcorra, quien envió el centro al segundo palo.
Allí y de manera sorpresiva apareció Sández para empujar la pelota y continuar con el delirio en las tribunas. De hecho, el encuentro se frenó nuevamente cercano a la media hora porque los simpatizantes nuevamente prendieron piroctenia que imposibilitaba la visibilidad. En ese mismo momento, se arrojaron bebés de juguete con la indumentaria de la lepra, en alusión a la "paternidad" en el historial.
El conjunto de Javier Sanguinetti nunca logró imponerse, siendo manejado por los locales y su fiesta. Las cargadas continuaron con una bandera polémica contra Keylor Navas, quien confesó que había confesado que era "el clásico más importante de su carrera". Por último, además de aludir a la diferencia en el historial de 20 partidos contra Newell's, Juan Manuel Insaurralde terminó expulsado por un codazo a Sández sobre la agonía del encuentro.
Rosario Central escaló al primer puesto de la zona B con 17 puntos, uno por encima de Independiente. Su próximo compromiso será el interzonal ante Boca en La Bombonera. Por su parte, Sarmiento se posiciona decimosegundo con cinco unidades y se verá las cosas contra Aldosivi en Mar del Plata.