Fue un partido cerrado, con pocas emociones, pero el peso de la Primera División se hizo sentir. A la Lepra no le sobró nada, pero tampoco necesitó mucho más: posesión equilibrada, algunos remates más al arco y un gol que marcó la diferencia frente al Pincha de Caseros.
La jugada clave llegó a los 17 minutos del primer tiempo. Un córner bien ejecutado encontró la cabeza de Alejo Osella, quien se desmarcó con claridad y definió ante una salida floja del arquero Matías Budiño. Ese tanto bastó para que el equipo mendocino se cerrara bien atrás y controlara el resto del encuentro sin sobresaltos.
Con este resultado, Independiente Rivadavia avanza en el torneo más federal del país y ya piensa en su próximo desafío: Platense, por los 16avos de final.