La situación alcanzó un nuevo punto crítico este jueves por la mañana, cuando el plantel profesional decidió no entrenarse debido a una abultada deuda salarial.
"No soportamos que nos mientan más": el vestuario estalló Reunidos en el vestuario, los jugadores tomaron la drástica decisión de suspender el entrenamiento programado para este jueves.
La medida fue una respuesta directa a las reiteradas promesas incumplidas por parte de la dirigencia encabezada actualmente por Julio Lopardo, presidente interino tras la licencia solicitada por Marcelo Moretti.
Según trascendió, el club mantiene una deuda correspondiente a parte de los sueldos de febrero y la totalidad de los haberes de marzo y abril.
A esto se suma el salario de mayo, que ya debería haber sido parcialmente depositado. El malestar es generalizado en el grupo, y el mensaje desde adentro fue claro: “no vamos a volver a entrenar hasta que no nos paguen”.
El dinero llegó, pero fue embargado
Uno de los puntos más polémicos del conflicto radica en la gestión de un dinero que fue transferido recientemente desde la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) a San Lorenzo.
Se trataba de un adelanto de aproximadamente 500 millones de pesos, correspondiente al contrato de derechos televisivos del próximo año, que iba a ser utilizado para saldar parte de los sueldos adeudados.
Sin embargo, ese monto fue depositado en una cuenta bancaria embargada, lo que provocó que el dinero quedara automáticamente retenido.
Solo una porción mínima pudo liberarse, y fue asignada por los propios futbolistas a cubrir premios atrasados. Esta situación fue la gota que rebalsó el vaso en el ya caldeado ambiente del club de Boedo.