Al comunicar su determinación, el juez principal Martín Moya, indicó “el partido fue suspendido, a los 41 minutos (del segundo tiempo) por la agresión al línea Darío López, quien fue impactado con ‘pedazos de labrillo’ –precisó-, arrojados desde la tribuna donde estaba ubicada la parcialidad de San Martín del Bañado”.
“La agresión fue con dos pedazos de ladrillo –insistió Moya-, que le impactaron uno en la zona de la cadera y otro en el muslo posterior izquierdo”, añadiendo que “fue asistido por el servicio de emergencia sanitaria, que incluso le aplicó un calmante inyectable, por lo que le recomendaban aguadar media hora para que hiciera efecto”.
“Como no había cuarto árbitro y López no estaba en condiciones de continuar, resolví a suspensión del partido”, concluyó el referí Moya, anunciando, además “el traslado de las actuaciones -en similares términos a los aquí dresciptos- al Tribunal de Disciplina de la Federación”.
En tal sentido, aunque solo quedará como anécdota y para las estadísticas, el partido estaba igualado en un tanto por bando, por las conquistas de Bruno Bazán (07’PT) para San Martín, y de Luciano Bazán (22’PT) de penal.
También deberán computarse las expulsiones de Claudio Coronel, Gabriel Cano y Gonzalo Gómez, todos de San Martín, que, seguramente, no debe esperar con las mejores expectativas la resolución tribunalicia respecto del resultado final del encuentro.