El seleccionado femenino de rugby volvió a ganar la medalla de oro en la segunda etapa del SVNS 2. La Selección Argentina femenina de seven consiguió la medalla de oro en la segunda etapa del circuito mundial, que se disputó en Montevideo, tras derrotar en el partido final 22-10 a Sudáfrica.
Las conducidas por Nahuel García le habían ganado en tiempo extra el sábado a Brasil y China, y habían perdido ante Kenia. Ellas superaron hoy a España y Sudáfrica para terminar al tope de las posiciones.
De esta forma, Las Yaguaretés se ubican en el primer puesto de la tabla general, teniendo en cuenta que resta jugarse la próxima etapa en San Pablo, entre el 28 y 29 de marzo y que los cuatro primeros seleccionados clasifican para jugar las finales, algo que las chicas argentinas ya pueden ir festejando por estar entre esas clasificadas para medirse con las selecciones de nivel uno.
Triunfo y una espina que quedará en el olvido
Era algo que tenían pendiente y la oportunidad les caía como anillo al dedo. Jugar la final de Montevideo con la misma cantidad de puntos en la tabla, y poder vengarse de la única derrota de Nairobi y del segundo lugar del SVNS 3 de ascenso, daba para ilusionarse y ver si era un nuevo escollo a superar por el rugby femenino argentino.
Y eligieron creer. Hacia allí fueron una vez más estas Yaguaretés que no tienen techo, que hay que darle este tipo de competencias para seguir apostando a ellas, porque como alguna vez pasó con el equipo de Santiago Gómez Cora, con este equipo conducido por Nahuel García y Facundo Salas queda claro que hay tela de sobra para seguir cortando.
Primer tiempo en desventaja La salida fue tan sorpresiva como contundente para las argentinas, que en menos de 30 segundos ya tenían un try en su in goal tras un error de recepción en lo alto, y la veloz corrida de Lerato Makua para poner el 5 a 0.
Ahí se despabilaron, y con paciencia volvieron a creer en ellas, con un gran trabajo de equipo cerrándoles los caminos a las sudafricanas en defensa, y yendo a buscar darlo vuelta.
Muy pronto le devolvieron las gentilezas. Salida rápida del scrum con Virginia Brígido, pase a Azul Medina que en velocidad avanzó y cuando le llegó la marca, le dio el balón justo a María Paula Pedrozo que se fue derecho al ingoal sudafricano. La conversión de Sofía González dejó a las Yaguaretés 7-5 arriba. Pero Sudáfrica fue por el vuelto, tras un despeje de la 10 de Argentina a los tres minutos, Maria Tshiremba la dejó picar y arrancó por la izquierda con una gran medialuna para realizar una corrida imparable tanto para Talía Rodich como para Pula Pedrozo que nunca pudieron frenarla.
Así otra vez había que volver a empezar con el 10-7 abajo.
El primer tiempo siguió siendo trabajado y luchado con alguna chance de ambos lados y un esfuerzo descomunal de Taladrid, Escalante, Pedrozo, Rodich, Brígido, González y Azul Medina que fue quien llegó justo a quitarle la pelota a menos de un metro del ingoal, a la jugadora de Sudáfrica cuando ya festejaba una nueva conquista.
Esa jugada resultó clave en lo que vendría. Porque de ahí al final Las Yaguaretés manejaron la pelota en su campo, aunque no pudieron llegar a meterse en el terreno sudafricano para darlo vuelta. Así se fue el primer tiempo, 10-7 para las de verde.
Un segundo tiempo brillante
La segunda etapa fue sencillamente espectacular, por como la jugaron. Dejaron todo, se entregaron al máximo y además consiguieron demostrar con claridad ser mejores.
Desde el arranque, cuando Sudáfrica fue a buscar nuevamente otro try se defendieron muy bien, se logró jugar con paciencia y avanzaron por el sector derecho para con una gran corrida de Talía Rodich conseguir la segunda conquista y volver a darlo vuelta, por 12-10. Y de ahí en adelante las chicas, se recibieron de grandes.
Porque no solo anularon los intentos de Sudáfrica, sino porque cada vez que pudieron lastimaron a un equipo poderoso, de esos que saben cómo jugar sin darse por vencidos, y que esta vez no tuvieron respuestas por más que intentaron de todas formas. Doble mérito argentino.
A los cuatro minutos se mantuvo la pelota con paciencia, Taladrid la sacó, Brígido se la cedió a González y ésta a Pedrozo para que con el último pase apareció Candela Delgado, con toda su locura a cuestas, y logre apoyar el try para estirar el score y poner el 17-10.
Faltaba un montón. Tres minutos, pero las Yaguaretés sabían a que jugaban, y conocían a las rivales, más que a ningunas; y la espina empezaba a sentirse menos, como que ya no dolía. Y entonces fueron a apretarlas en campo contrario, a presionarlas como tantas veces las de verde lo habían hecho con ellas.
Y apareció, la más nueva del plantel, Francesca Iacaruso con un tackle demoledor nada menos que sobre la experimentada Roos para hacerle volar la pelota, y que Escalante aparezca en una carrera descomunal y defina el match con el 22-10 que a la postre resultó definitivo.
Con un minuto y medio por delante a las sudafricanas les empezó a pesar el reloj y el score, incluso hubo un golpe a Candela Delgado a destiempo en la cintura por impotencia.
La desesperación era toda verde y la espina ya había salido. De ahi hasta el final las argentinas se dedicaron a cuidar la pelota, Virginia Brígido y Sofía González manejaron los hilos y la hicieron circular como debían.
La medio scrum de Sudáfrica le aplicó un golpe en el piso a González, en una clara jugada desleal que la jueza dejó pasar. El partido ya era de las Yaguaretés. Y sonó la chicharra y con ella llegaron los abrazos, las lágrimas y los festejos.
Una nueva medalla de oro y la clasificación a las finales estaba consumada, la espina ya no solo no dolía más, sino que pasaba a ser un recuerdo; dejando otra vez a Sudáfrica en el segundo lugar como en Nairobi, y quedando al tope de las posiciones de la tabla general.
Las Yaguaretés lo volvieron a hacer, y hoy más que nunca y sin lugar a dudas este plantel ya quedó en la historia grande del rugby femenino argentino.