El periodismo deportivo argentino perdió a uno de sus más grandes. Murió Julio Ricardo López Batista, conocido simplemente como Julio Ricardo, a los 87 años. Nacido el 13 de enero de 1939 en Buenos Aires, fue hijo del periodista deportivo José López Pájaro, fundador del Círculo de Periodistas Deportivos de la Argentina, y construyó una carrera de más de seis décadas que lo llevó a convertirse en una voz inconfundible y en un modelo de ejercicio profesional.
Su sobriedad, el respeto por los protagonistas, el cuidado del idioma y la apertura hacia quienes pensaban distinto lo definieron tanto adentro como afuera del micrófono. Julio Ricardo comenzó en el periodismo en 1957, cubriendo partidos para la revista Noticias Gráficas.
Antes, se había recibido de maestro en el Normal Mariano Acosta y enseñó en escuelas primarias, entre ellos un alumno que no olvidó: Nito Mestre, con quien se reencontró más de medio siglo después en Radio Nacional. "Pese a todo, el sentimiento de maestro de grado siempre permaneció en mí", reconoció alguna vez.
La popularidad le llegó en 1967, cuando José María Muñoz lo convocó como comentarista en Radio Rivadavia, la emisora que marcaba la agenda del deporte argentino. Allí ocupó un lugar que antes había prestigiado Enzo Ardigó y que después continuaría Enrique Macaya Márquez.
Julio Ricardo disfrutó de esa etapa hasta 1972, en años de notable influencia del medio en el campo deportivo. Junto a Luis Elías Sojit vivió algunas de las experiencias más intensas de su carrera, incluido el relato en vivo de la muerte de Juan Gálvez en la Vuelta de Olavarría en 1963.
"Yo lo estaba viendo y narrando", recordó. Cuando entendió lo que estaba pasando, cortó la transmisión y bajó el avión junto al camino para llegar hasta el auto volcado del piloto. Una imagen que lo acompañó el resto de su vida. Asimismo, trabajó en los canales 9, 11, 13 y ATC, donde fue interventor durante seis meses en 1990, coincidentemente con el inicio de la presidencia de Carlos Menem. También pasó por Radio Colonia, Radio Nacional y la ya mencionada Radio Rivadavia.
Condujo o integró programas como Polémica en el Fútbol, Tribuna Caliente, Todos los Goles, Deportes 13, ATC Deportes, Fútbol por TV y Los Grandes del Deporte, entre muchos otros. En 2009 vivió una suerte de renacimiento profesional al sumarse al equipo de Fútbol para Todos, donde se desempeñó como comentarista hasta 2013 junto a otro ícono del relato como Marcelo Araujo.
En 2021 participó en la TVP por el 70° aniversario de la señal.
Su último gran reconocimiento institucional llegó en noviembre de 2024, cuando la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires lo nombró Personalidad Destacada. Ese día pidió un homenaje a la Selección Argentina campeona del mundo y recordó que el deporte le muestra al mundo que es posible vivir en paz. En el fragor de los programas más picantes, Julio Ricardo nunca perdió su perfil ni su tono.
Fue militante y funcionario del peronismo, pero lo hizo con la misma discreción que aplicó a todo lo demás: "Traté de no hacer ostentación de eso. No sé si alguien dejó de trabajar conmigo porque pensaba distinto, pero yo siempre respeté a los que opinaban diferente", explicó alguna vez.
Sobre el fútbol y su significado social, dejó una frase que resume su visión: "Creo que el deporte es un elemento fundamental de la cultura y debe servir para educar. Para que el otro no sea un enemigo al que hay que destruir, sino un adversario con el que voy a disfrutar el tiempo que me está regalando."
Julio Ricardo fue distinguido con el Premio Konex, entre otros reconocimientos, y dejó una huella que va mucho más allá de los programas que condujo o los partidos que comentó. Una manera de estar en los medios que hoy, más que nunca, resulta difícil de reemplazar.