El primer periodista que tomó el micrófono en la conferencia de prensa de Vladimir Petkovic intentó encender la polémica: una amarilla que no le sacaron a Lionel Messi en el primer tiempo, un posible trato diferencial para el astro argentino. El entrenador de Argelia no mordió el anzuelo.
"Es inútil hablar de situaciones hipotéticas", respondió el nacido en Sarajevo, y a partir de ahí eligió un camino diferente: el de la honestidad y el reconocimiento. "Nuestro rival estuvo a otro nivel", resumió tras la goleada 3-0 que la Selección Argentina le propinó en el debut del Mundial 2026 en Kansas City. Petkovic no tuvo problemas en poner a Messi en el centro del análisis y hablar con datos.
"No hablamos de un futbolista simple sino de uno que ha ganado el Balón de Oro. Infortunadamente le dimos una oportunidad en el primero y en el segundo gol. Hicimos más fácil que anotara. Pero con su pensamiento claro y análisis de juego él puede hacer todo más fácil porque es un jugador de equipo. Tiene el privilegio de que toda la Selección Argentina trabaja alrededor de él hace muchos años."
Y remató con el dato que lo dice todo: "Argentina disparó diez veces, siete de ellos vinieron de Messi."
El técnico también fue generoso en su descripción del funcionamiento general del campeón del mundo. "Es un equipo con clase. Basta con ver el control de balón, cómo cambian. No le brindan al oponente ni siquiera la oportunidad de presionarlos en el juego".
Y reconoció el problema defensivo de los suyos con claridad: "Cometimos demasiados errores al permitirle a los jugadores de Argentina que estuvieran libres entre 15 y 25 metros del área y dispararan."
Petkovic tampoco cayó en la tentación de señalar a Luca Zidane, el arquero con responsabilidad en el primer gol. "No es mi estilo acusar a un jugador u otro", fue la respuesta. Cuando le preguntaron si algún ajuste táctico hubiera cambiado el resultado, la respuesta fue honesta hasta el final: "Pude haber hecho cinco cambios, sustituciones durante el partido, pero creo que hoy nuestro contrincante estaba en otro nivel".
El técnico eligió cerrar con un mensaje de fe para lo que viene. "Nuestro destino está en nuestras manos. Podemos elegir nuestro destino. Me llevo el conocimiento de que podemos hacerlo mejor. Este partido es muy importante, pero nos quedan otros dos".
A su vez, quien también se expresó fue Riyad Mahrez, figura del seleccionado argelino, quien tampoco pudo evitar deshacerse en elogios para con el capitán argentino: “Ellos tienen a Messi, eso marca la diferencia. Es el mejor jugador del mundo y la Copa del Mundo es su competencia favorita”, dijo el actual futbolista del Al-Ahli.