Luego de una noche de ensueño en Kansas, donde convirtió un triplete en el debut mundialista de Argentina ante Argelia y rompió múltiples récords -entre otros, el máximo goleador en Copas del Mundo-, Lionel Messi sorprendió con una reflexión que trascendió el fútbol: aseguró que se siente reflejado en Rafael Nadal.
“Estamos mirando la serie de Nadal y me identifico mucho. Siempre quiero dar el máximo y me quiero sentir bien. Somos muy parecidos en ese sentido”, expresó el capitán argentino, que volvió a emocionar al país en el arranque de la defensa del título y que luego explicó que sus propias lágrimas estuvieron vinculadas a cuestiones familiares.
La comparación no fue casual. El documental sobre la carrera del ya retirado astro español expone las múltiples lesiones y dificultades que tuvo que atravesar uno de los mejores tenistas de todos los tiempos, además de su inagotable capacidad para reinventarse y mantenerse en la elite. Una historia de resiliencia que terminó con 22 títulos de Grand Slam y un legado imborrable en el deporte.
Más allá de las diferencias entre el tenis y el fútbol, ambos construyeron sus carreras sobre una exigencia constante y una obsesión por competir al máximo nivel.
La necesidad de sentirse bien físicamente, la búsqueda permanente de la excelencia y la capacidad para sobreponerse a los momentos más difíciles son rasgos que la Pulga reconoció en la figura del mallorquín. No es la primera vez que Messi expresa su admiración por Nadal.
Entre ambos siempre existió un respeto mutuo y una valoración recíproca entre dos de los máximos exponentes del deporte en este siglo. Ahora, mientras el rosarino disfruta de otro capítulo brillante con la camiseta de la Selección Argentina, encontró en la historia del español una fuente de identificación.
"Es un ejemplo", aseguró. Porque, más allá de los títulos y los récords, ambos comparten una característica que explica gran parte de su grandeza: la inconformidad permanente y el deseo de seguir exigiéndose incluso cuando ya no tienen nada que demostrar.