¿Plata dulce?

La información conocida hace dos días, relacionada con una liquidación de “utilidades” efectuada por Minera La Alumbrera a favor de YMAD por un importe de 58 millones de dólares, ha causado conmoción especialmente en los departamentos que son el epicentro de la actividad minera: Angalgalá y Belén.
viernes, 27 de agosto de 2010 00:00
viernes, 27 de agosto de 2010 00:00

Vale aclarar que la mina es propiedad del Estado catamarqueño e YMAD es una sociedad integrada por el mencionado Estado y la Universidad Nacional de Tucumán. Ello significa que una parte de esos 58 millones le corresponden a la Casa de Altos Estudios de la vecina provincia. Para más datos vale destacar que Minera La Alumbrera es una concesionaria que explota la mina y no es motivo  de estas líneas detallar las más que  excepcionales (y llamativas) franquicias que “adornan” el otorgamiento de la concesión.

Por tratarse de “utilidades” la provincia `puede disponer de ese dinero de la  forma y manera que mejor le parezca. No son “regalías” que están sometidas a un régimen determinado que regula su utilización por parte de los beneficiarios.

Lo que resulta  chocante  es el nivel  de  pobreza que   hay -prácticamente-,, en todo el ámbito provincial con “bolsones” de indigencia sencillamente inconcebibles.

No es necesario sumergirse en sesudos estudios para apreciar el “panorama” que ofrece la provincia;  la lectura de los diarios (impresos y digitales) la escucha de decenas de  emisoras de radio emitiendo noticieros y comentarios y –finalmente-, observando los acanales locales de TV permiten que el menos advertido (o el más distraído) sepa qué ocurre en la provincia, qué se hace en busca de soluciones y –obviamente-, qué se deja de hacer para estar como estamos.

Y en la mente de la gente transitan cifras vinculadas a la minería, a las retenciones sojeras, el fondo federal y  la coparticipación que por ley le corresponde a la provincia y el hombre o la mujer de la caalle (los integrantes del colectivo) se hacen –todos-, la misma pregunta: ¿A dónde va a parar todo ese dinero?

Porque hay que tener en cuenta que la mina habría comenzado a  producir poco antes del año 2000 y las liquidaciones de “utilidades” no son cosa nueva. Tal vez  no hayan trascendido como la que motiva estas líneas. La lentitud de ciertos funcionarios para publicar este tipo de información correría pareja con la falta de voluntad para dar explicaciones. ¿Acaso figuran los balances de YMAD en los mensajes legislativos que lee el Gobernador?

Desde las esferas oficiales informan sobre diversas obras de singular importancia para Catamarca pero –curiosamente-, casi todas están paralizadas por falta de pago de los respectivos certificados de obra a las empresas.

Por conocidas, obviamos el detalle de esas obras pero veríamos con particular agrado que algún funcionario de nivel adecuado explique a qué se debe esa morosidad pero a condición de no victimizarse echándole la culpa a la Presidente de la Nación por las desventuras domésticas que nos afectan.

Sobre la base del aforismo que indica “Piensa mal y acertarás” pareciera que no hay más remedio que suponer que ese dinero, verdadera “plata dulce”, Maná que cae del cielo en dólares, sería derivado para cumplir otras misiones. Que no tienen nadas que  ver con la calidad de vida y la felicidad del Pueblo catamarqueño.

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