La provincia figura en sexto lugar entre los gobiernos que registran mayor nivel de reducción de su deuda pública, después de Santa Fe que encabeza con una disminución del 21%, San Juan (19%), Corrientes (18,7%), La Pampa (14%), y Tierra del Fuego (11%).
El descenso de la deuda pública provincial es resultado de la combinación de una serie de factores, entre ellos, la política financiera, la estabilidad económica nacional y al ingreso al Programa Federal de Desendeudamiento del Gobierno Nacional. Esta reestructuración, permitió reducir el stock nominal de deuda con la Nación, extender los plazos de duración de ésta a 20 años y obtener una tasa de interés más conveniente.
Cabe destacar también que Catamarca mantuvo superávit fiscal en los últimos 5 ejercicios cumpliendo con los compromisos asumidos por el Estado provincial, conforme a los parámetros de comportamiento y transparencia establecidos por el Régimen Federal de Responsabilidad Fiscal.
Según el informe emitido en la última reunión del Comité Ejecutivo del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal, de la que participó el ministro de Hacienda, Mamerto Acuña, la Provincia también cumplió las pautas correspondientes a la ejecución presupuestaria del Ejercicio Fiscal 2010 y al presupuesto para el ejercicio fiscal 2011, como también las pautas fiscales con relación a la evolución del gasto público, el resultado financiero, el indicador de endeudamiento y publicación de la información correspondiente en la página Web oficial, de acuerdo a lo establecido en la normativa.
Como sea, tras conocerse el resultado de las elecciones del 13 de marzo, todo cambió; las autoridades provinciales no solo perdieron las elecciones, sino que también el sentido de responsabilidad en el manejo de las finanzas publicas. Basta mencionar que desde el 14 de de marzo se realizaron miles de nombramientos, se contrataron servicios y obras millonarias sin la debida participación de las autoridades electas. Otro de los temas pendientes de una explicación oficial es el monto real de la deuda flotante que se le reclama a la gestión saliente.