Como la mayoría de las provincias endeudadas, Catamarca espera del gobierno de Cristina Kirchner una definición clave: que se les prorrogue el período de gracia para empezar a pagar las deudas con la Nación, o que haya otro refinanciamiento.
El plazo vence el próximo sábado 31 y de no haber novedades, aunque en los despachos oficiales de las provincias se especula que sí, a partir de enero deberían afrontar vencimientos por más de 22 mil millones de pesos, solo en 2012, todo el conjunto de las provincias; unos 1400 millones Catamarca, todos son la verdadera herencia de los gobiernos de Arnoldo y Oscar Castillo y los dos mandatos de Eduardo Brizuela del Moral.
Este nivel de endeudamiento es una de las causas de sujeción política de la mayoría de los mandatarios provinciales al poder central. Las deudas vienen de la década del 90 y son producto de asistencias financieras en época de vacas flacas, rescates de los famosos bonos o “cuasimonedas”, y canjes de deuda provinciales.