lunes, 25 de julio de 2011
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Al pagar impuestos nacionales o retenciones, los habitantes de las provincias aportan al Estado nacional. A su vez, las provincias reciben fondos nacionales, vía transferencias automáticas (como las de la coparticipación) y discrecionales (para construir viviendas, rutas, etc.) o gasto directo (como las jubilaciones nacionales, los salarios de empleados nacionales).
De la diferencia entre lo que da y recibe cada provincia del Gobierno nacional surge un “saldo o residuo fiscal neto”. En principio, las provincias más pobres deberían tener un saldo positivo mientras que las más avanzadas deberían aportar más que lo que reciben, pero también pesan otras consideraciones como el nivel de población.
Según un trabajo de los académicos Roque Ruarte, Julio Rosales y Sebastián Freille de la Universidad Nacional de Córdoba y la de Chilecito, las provincias con mayor aporte neto al sistema federal en 2008, medido por habitante, fueron: Santa Fe ($ -5.217), Chubut ($ -5.153), Córdoba ($ -3.281) y Neuquén ($ -3.114). En el otro extremo se encuentra nuestra provincia, Catamarca ($ 2.582), o los extremos de Formosa ($ 6.423), La Rioja ($ 5.407), Santiago del Estero ($ 4.170) y Santa Cruz ($ 3.910) que estuvieron entre las que más fondos netos recibieron.
La ciudad de Buenos Aires también se halla entre las mayores receptoras netas por los subsidios a la energía y transporte.