La riqueza que puede generar la inminente explotación del litio a gran escala no sólo da lugar al desembarco, en la Puna argentina, de gigantes como Toyota o Mitsubishi. Sino que reaviva viejas disputas territoriales que, ahora por efecto del potencial minero comprobado, vuelven a ganar el centro de la escena en momentos en que se define quiénes se harán cargo de la explotación de la llamada \"materia prima del futuro\".
En esa dirección, en los últimos días estalló la polémica entre las provincias de Catamarca y Salta, junto con Jujuy, entre los distritos más ricos en litio del planeta, por el control de una franja limítrofe que comprende al Salar del Hombre Muerto. Ese espacio territorial concentra, tal vez, las reservas más importantes del mineral porque el que ya se desviven automotrices y tecnológicas en general.
Ubicado en medio del paisaje desértico, el Salar del Hombre Muerto ocupa parte de una franja de alrededor de 70 kilómetros de largo por 10 de ancho por la que Catamarca y Salta mantienen una disputa territorial que se remonta prácticamente a la década del 40.
Este enfrentamiento, con algunos resultados legales favorables para Salta durante la década del 80, volvió a aumentar de temperatura en las últimas semanas por efecto de las regalías que Minera del Altiplano paga a Catamarca por extraer litio en la zona en discusión.
Así, la Corte de Justicia de Salta intimó a la subsidiaria de la estadounidense FMC para que abone regalías del 3% por lo que extrae en los proyectos \"Litio 1 y Litio 2\" en el área que Salta ahora considera perteneciente al departamento de Los Andes.
La compañía no sólo se negó a efectuar estos pagos sino que, además, alegó que Salar del Hombre Muerto es \"una unidad geológica en la que están integradas todas las minas de extracción y que, en vista de ello, la tributación de las regalías no debería superponerse en dos jurisdicciones distintas\".
Asimismo, la empresa invocó el litigio con Catamarca para sostener que la Corte salteña \"carece de competencia\" para expedirse en un conflicto interprovincial de límites territoriales. Por su parte, la Corte salteña sustentó su rechazo a este argumento, toda vez que la empresa había solicitado la concesión de las minas Litio 1 y Litio 2 a la Provincia de Salta y que ambas fueron mensuradas sin observaciones. También recordó que a la minera del grupo FMC le fueron concedidas servidumbres a su favor en la jurisdicción salteña.
En esa provincia, mientras tanto, anticipan un pronunciamiento político por parte del gobierno de Catamarca que, de mantener el tono histórico, lejos estará de calmar las aguas.
Ya en 2008, Catamarca hizo una \"demostración de fuerza\" instalando dos destacamentos de policía en la zona en disputa.
\"Esos destacamentos en la región limítrofe con Salta, tienen como objetivo resguardar y proteger los bienes materiales, geográficos e históricos, los recursos naturales y cuidar la flora, la fauna y la arqueología\", declaró, en ese momento, Néstor Ortiz, Jefe de Policía catamarqueño en tiempos del FCS.
Poco tiempo después, los puestos policiales fueron retirados y el área desértica quedó nuevamente deshabitada. Con posterioridad, el gobierno catamarqueño solicitó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el \"cese el otorgamiento de derechos mineros (a Salta) sobre la jurisdicción provincial\".
\"Salta sin fundamento legal, avanzó sobre el territorio catamarqueño, disponiendo de recursos naturales como si fueran propios, lo que trae consecuencias nocivas no sólo en lo económico, sino en la afectación del medio ambiente y el ecosistema\", advertía la presentación judicial de Fiscalía de Estado.
Un conflicto de décadas
El viejo conflicto entre Salta y Catamarca, tiene sus raíces en el desmembramiento del Territorio Nacional de Los Andes.
Esos suelos habían sido incorporados a la República en 1900, pero esa ley fue derogada en 1943 y los suelos terminaron divididos en tres fracciones, luego anexadas a los actuales departamentos Susques (Jujuy), Los Andes (Salta) y Antofagasta de la Sierra (Catamarca).
Tras dicho desmembramiento, Salta presentó reclamos por antiguas posesiones acreditadas en la franja fronteriza con Catamarca y estas demandas fueron reafirmadas por la Corte Suprema en 1985 y 1987.
A fines del año pasado, el máximo tribunal nacional se declaró competente para resolver el conflicto limítrofe.
En resoluciones previas ya se había pronunciado (en 1985) por Diablillos y (en 1987) por el Salar del Hombre Muerto. Ambos fallos favorecieron a Salta por los antecedentes de posesión efectiva en la zona.
No obstante, Catamarca insiste en que la precaria línea establecida por decretos de facto, hace más de medio siglo, es legal y está claramente definida.
Salta, en tanto, plantea que esa línea transitoria está desplazada 10 kilómetros hacia el norte y espera por una definitiva delimitación en el Congreso, donde la clase política salteña cree tener más influencia. Catamarca apuesta a la judicialización, en el convencimiento de sus derechos y poniéndose a resguardo de influencias política contaminantes.
Por qué es importante el litio
Como se sabe, el litio es el mineral con que se hacen las baterías que dan energía a aparatos tan diversos como las notebooks, celulares y automóviles eléctricos.
La profunda inclinación que muestran las automotrices por la producción a mayor escala de vehículos híbridos, sumado a la demanda que proviene del sector tecnológico, permiten anticipar la explosión de un negocio multimillonario asociado a este metal.
A nivel industrial, el aprovechamiento del litio que se extrae se divide de esta forma:
• El 30%, para baterías de automóviles y productos electrónicos.
• El 20%, a la producción de aluminios.
• Otro 20%, para la fabricación de vidrios y cerámicas.
• Un 12%, a la elaboración de lubricantes.
• Otro 18% se reparte en múltiples industrias.
Por lo pronto, según PWC, al finalizar 2012 las grandes terminales automotrices del mundo habrán lanzado al mercado 42 nuevos modelos de autos eléctricos.
Estas cifras hablan a las claras del porqué se hace referencia a la \"materia prima del futuro\".
Hoy, detrás de Bolivia y Chile, la Argentina aparece como el tercer productor mundial de litio, si bien tiene potencial para transformarse en el primero, gracias a sus salares en Catamarca, Salta y Jujuy.