En lo que va del año 2014, el conjunto de las 14 provincias
analizadas está experimentando una contracción en la recaudación tributaria
propia real, en comparación con lo que ocurría el año pasado a la misma fecha.
La recaudación tributaria a agosto de 2014 para el conjunto
de provincias analizado ascendió a los $138.827 millones. En términos
porcentuales, el incremento nominal fue de un 35%.
Si se tienen en cuenta los principales impuestos sobre las
transacciones, algo más del 74% del financiamiento propio provincial está
relacionado directamente con el ciclo económico (Ingresos Brutos y Sellos).
Al analizar el comportamiento de la recaudación total de
cada jurisdicción, se observa que hubo un crecimiento muy dispar y heterogéneo
entre las variaciones de la recaudación propia nominal de las diferentes
provincias.
Solamente los recursos tributarios propios de cuatro de las
catorce provincias analizadas presentaron una peor performance en comparación
con la evolución de la recaudación nacional.
Si se compara el crecimiento de la recaudación propia de
cada provincia, con la inflación anual medida por un organismo alternativo al
INDEC, se observa que sólo cinco provincias aumentaron sus ingresos tributarios
en términos reales: Neuquén, Entre Ríos, Río Negro, Corrientes y Salta.
Las finanzas públicas de los distintos niveles de gobierno
enfrentan este año un desafío importante. El actual escenario de estanflación
por un lado erosiona en términos reales el poder de fuego de lo recaudado,
mientras que mantiene o acrecienta las demandas de erogaciones públicas
(notablemente, las salariales). Los grados de libertad de la política fiscal,
por su parte, son cada vez menos, pues la presión fiscal consolidada sobre la
economía ya formal se encuentra en un máximo histórico.