Argentina, y particularmente el NEA, cuenta con un
combustible que se elabora en las refinerías y que cuesta la mitad que un litro
de nafta. Sin embargo aun no llega a seducir a los automovilistas y desde el
Gobierno tampoco se incentiva su uso.
Según revela el sitio surtidores.com.ar, nuestro país
dispone de una amplia oferta de combustibles para uso vehicular. Naftas, gasoil
y GNC son los más difundidos, aunque hay otro de excelentes prestaciones que
aun no logra seducir a los automovilistas a pesar de su precio, muy conveniente
para estos tiempos de bolsillos flacos.
Se trata del Gas Licuado de Petróleo para uso Automotor
(GLPA), un producto que cuesta la mitad que la nafta, pero además se produce
localmente y no tiene subsidios. Según datos de
Llama la atención que los consumidores no se inclinen por su
uso a pesar de sus múltiples beneficios. Actualmente son solo 800 los rodados
impulsados por propano y si bien el número va en alza, no se desarrolla a la
par de sus potencialidades. Incluso teniendo en cuenta que se focalizó en una
región que al no disponer de gas por redes, las naftas y el diesel son las
únicas alternativas posibles.
Su elaboración tampoco es un problema; se obtiene desde el
pozo o por separación en las refinerías. Lo mismo sucede con su distribución,
ya que el suministro a las cuatro estaciones de servicio que están en
funcionamiento se realiza fácilmente a través de camiones especialmente
acondicionados.
Otra de sus ventajas es su combustión limpia, que despide
una menor cantidad de emisiones tóxicas y del gas de efecto invernadero (CO2).
Asimismo es muy seguro ya que su inflamabilidad es limitada y no existe la
preocupación de derrames o contaminación del suelo porque el propano es un gas
que se disipa rápidamente en el aire sin causar daños a la salud.
Claro que lo que no se consume se exporta, de ahí que el
Gobierno no aliente su utilización masiva. Fuentes del mercado bien informadas
aseguran que por ahora el sistema se encuentra "en piloto automático”, es decir
que no hay nuevos proyectos en vista ni inversores dispuestos a apostar por su
expansión.
La meca mundial de este combustible es Estados Unidos, país
donde alrededor de 190.000 vehículos funcionan con propano. En todo el mundo la
cifra alcanza a los 14 millones.