Las cifras del organismo se difundieron en momentos en que
una amplia gama de sindicatos está reclamando bonos adicionales o la excepción del
pago del impuesto a las ganancias, ante la pérdida de poder de compra de los
sueldos a partir de la suba de precios.
Las discrepancias surgen porque para los gremios demandantes
la inflación es del orden del 37 al 40 por ciento, mientras que los ajustes
cerrados en paritarias estuvieron en torno al 30 ó 32 por ciento.
Sin embargo, según las cifras oficiales para el Indec en lo
que va de 2014, los asalariados pueden adquirir más bienes y servicios con
relación al cierre de 2013, o sea que mejoraron su capacidad de consumo.
El gobierno negó en forma reiterada la asignación de un bono
de fin de año o cambios en el impuesto a las ganancias.
Para el Indec, los asalariados privados tuvieron un
incremento de sus haberes del orden del 29 por ciento, mientras que los
empleados del sector públicos gozaron de aumentos del 31,6 por ciento.
En tanto, el organismo indicó que los empleados no
registrados ("en negro”, un tercio de los ocupados) tuvieron alzas salariales
de 31,3 por ciento.
De acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPCNu) de
octubre, la variación desde enero fue de 21,4 por ciento.
La diferencia entre la suba de sueldos y los aumentos de
precios es de 8,6 puntos, equivalentes a la mejora en el poder adquisitivo de
los asalariados.
En su último discurso público la presidente, Cristina
Fernández, destacó que los trabajadores en
Por su parte, el ministro de Economía, Axel Kicillof, afirmó
en un reportaje concedido a un matutino publicado el último fin de semana, que
las proyecciones de inflación del 40 por ciento "son un dibujo” y señaló que
para su cartera el año cerrará con una variación del precios del orden 24 por
ciento.