Para este año se preveía que el
sesgo de la política fiscal fuera más contractivo, pero entre enero y mayo el
gasto primario creció un 41%, un 8% más respecto del cierre de 2013, por lo que
sería necesario impedir que el gasto fiscal continúe deteriorándose, según un
informe privado.
Es que el sector público nacional
será más expansivo de lo previsto, mientras que la emisión monetaria será
mayor, por lo que el default y la problemática con los holdouts complicarán aún
más a una situación en la que habría una prolongación de la recesión, menores
volúmenes comerciados internacionalmente y debilidad en el mercado laboral.
Así surge de un análisis elaborado
por la consultora Ecolatina, en el cual se indicó que también ‘influiría que la
asistencia del Banco Central al Tesoro tenga un límite legal‘.
En esa línea, la entidad señaló que
no se tenía previsto contar con los Adelantos Transitorios (AT)
extraordinarios, que en promedio aportaron $35.000 millones por año en
2012-2013, por lo que de ese modo, el financiamiento vía emisión no podría
crecer como en años posteriores.
Si bien el giro de utilidades del
Banco Central más que se duplicaría frente a 2013, el aporte neto de los AT se
reduciría prácticamente a la mitad‘, sostuvo Ecolatina.
La consultora vaticinó que con
relación al déficit ‘para las provincias, la situación es incluso más
apremiante, ya que sin acceso a la emisión y con la asistencia de
En ese sentido, sugirió ‘cuidar al
máximo la evolución de los gastos‘, al tener en cuenta que no tienen la
posibilidad de emitir.
Estimábamos que el gasto primario de
2014 debería ajustarse al límite legal de emisión, lo que implicaba que las
erogaciones crecieran sólo hasta 33%. Más importante aún, esto significaba que
el gasto debía dejar de acelerarse‘, señaló el estudio.
De acuerdo a la consultora, en el
inicio del año hubo señales de que se iba a reducir el gasto, pero entre enero
y mayo el gasto primario superó al 40%, muy por encima de los recursos
genuinos.
Con este desfasaje, el déficit
genuino del sector público continuó no sólo ensanchándose sino también
cubriéndose con emisión‘, analizó.
De ese modo, según Ecolatina, el
impacto sería mayor sobre los recursos que sobre los gastos y el shock
implicaría una profundización del déficit fiscal.