Considerando los años 2008-2014, el proceso inflacionario en
La aceleración de los precios se ha dado en simultáneo con
tres recesiones económicas y un fuerte estancamiento en el incremento neto de
la actividad económica (especialmente si lo comparamos con el período
2003-2007), por lo cual
Adicionalmente, a lo largo del período analizado, se observa
una discrepancia entre las cifras publicadas por los organismos oficiales y los
registros de fuentes alternativas. En los últimos años, las mediciones del IPC
City/Congreso y otras instituciones análogas llegaron a duplicar los valores
oficiales.
Entre 2008 y 2014, la inflación acumulada por el indicador
oficial registró un incremento de 106,7%, mientras que en dicho período el
aumento exteriorizado por el IPC-Congreso fue de 354,6%; es decir que la subestimación
oficial (diferencia) se ubica en el orden del 247,9%.
Por otra parte, todos los indicadores alternativos de
inflación muestran una fuerte correlación entre sí, en términos de tasas. Esto
ocurre inclusive con indicadores locales de las ciudades de Buenos Aires y
Bahía Blanca. En este sentido, los indicadores de instituciones no oficiales
muestran una coherencia conjunta en sus resultados.
Por último, cabe aclarar que la inflación en lo que va de
Quedan, de esta manera, superadas las expectativas
inflacionarias esperadas por los consumidores (a nivel encuesta), las cuales
rondaron entre el 30-35%.
Según pasan los años
Si consideramos el año calendario, las estadísticas
oficiales señalan un crecimiento de la inflación del 8,5% durante 2007.
Siguiendo los resultados obtenidos por el Índice General de Actividad (IGA), en
dicho período la economía del país creció un 9,1%.
En 2008 la inflación acumulada fue levemente menor, debido
al impacto de la crisis internacional que afectó la actividad económica del
país, la cual registra una caída del -6,1%. El organismo oficial registró un
alza de los precios minoristas en torno al 7,2%; sin embargo, la cifra que
exterioriza el IPC-City Congreso asciende a 23%. A partir de ese año, se
comienza a publicar el índice de inflación elaborado por PriceStats.
La inflación registrada por dicha empresa durante el año
2008 fue del 23,4%, valor muy similar al sugerido por el Instituto City.
En relación con el año 2009, el organismo oficial contempla
una variación de precios de sólo 7,7%. Contrariamente, las fuentes alternativas
registran 14,8% (Congreso) y 16,3% (PriceStats). La recesión argentina continúa
hasta abril de dicho año, registrándose una recuperación neta en todo el
período de 2,3%. La inflación aminora su crecimiento, aunque se mantiene en
valores de dos dígitos.
En 2010, la inflación continuó acelerándose y se ubicó en
10,9% para Indec, 25,7% para los legisladores opositores y 25,3% para
PriceStats, mientras que la actividad económica se expandió un 9%.
Para el año siguiente, la inflación acumulada fue 9,5% para
el Indec, 22,5% para el Congreso y el 23,6% para PriceStats. En dicho período,
la economía sólo creció un 3%. A finales de 2011,
Pese al estancamiento en la actividad económica (0,4%), la
medición oficial de inflación para 2012 fue de 10,8%; lo que implica una subestimación
de la misma de casi 15 puntos, si consideramos los resultados del Congreso y
PriceStats, con mediciones de 25,2 y 25,6% respectivamente.
En 2013, la inflación oficial se ubicó en 10,9% y amplía
nuevamente la diferencia con estadísticas no oficiales. Por otra parte, ese
mismo año, el Observatorio Económico y Social de
Las variaciones registradas por PriceStats fueron algo más
moderadas en dicho período, pero de todas formas duplicaron la cifra oficial,
señalando un acumulado de 22,9%. La actividad económica no logró salir del
estancamiento (0,8%) y consecuentemente el año finaliza con el inicio de una
nueva recesión que persiste hasta la actualidad (la tercera de los últimos 7
años).
En 2014, la espiral inflacionaria se intensifica con un nuevo
incremento en el ritmo alcista de los precios. Entre enero y noviembre, el
Indec registró una inflación del 22,7%; las diferencias con las fuentes
alternativas disminuyen pero aún persisten.
Las mediciones de instituciones intermedias y consultoras privadas
se ubican unos diez puntos porcentuales arriba, alcanzando cifras de 35,9, 37,6
y 36,1% respectivamente. Estimando la inflación del mes de diciembre en función
de las últimas 12 mediciones publicadas por cada indicador, el año finalizaría
con un crecimiento del nivel general de precios aproximado de 24,9% para el
organismo oficial y del 40% para las estadísticas alternativas. Lo anterior se
da juntamente con una caída estimada del -2,7% de la actividad económica del
país.
El informe considera diferentes mediciones de inflación
disponibles, tanto de fuentes oficiales como privadas. Al mismo tiempo, las
cifras de precios se contrastan con la actividad económica. Fue elaborado por
el Centro de Estudios y Servicios que dirige la licenciada María Lucrecia
D’Jorge y coordina el licenciado Pedro Cohan, y en el que son investigadores
Melisa Lazzaroni y Alfonso Cherri.
El CES funciona en el ámbito de
Expectativas de los consumidores
El Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de
Los resultados de las expectativas exteriorizadas por los
encuestados en lo que refiere al agregado nacional se presentan en las barras
amarillas del Gráfico 2. Como puede observarse en 2014, las mismas se ubican en
torno al 30 y 35% anual.
Sin embargo, si consideramos la inflación interanual
registrada, es decir la suba acumulada en los precios entre un mes determinado
y el mismo mes del año previo, actualmente los promedios señalados por los
indicadores superan el 40%. Por lo tanto, la espiral inflacionaria se aceleró
más rápidamente que las expectativas.