Catamarca, una de las provincias más dependientes de Nación

Actualmente, se encuentra en la mira la situación de las finanzas públicas provinciales, que está directamente relacionada con lo que pueda ocurrir con la generación de ingresos y con la evolución de sus gastos, entre los cuales figura preponderantemente el gasto salarial.
lunes, 9 de marzo de 2015 10:59
lunes, 9 de marzo de 2015 10:59

El resultado del indicador del informe muestra que las diferentes provincias presentan una gran variabilidad en su grado de autonomía. Algunas jurisdicciones registran una alta dependencia, como es el caso de Formosa, donde lo que recibe por coparticipación representa el 89,3% de estos recursos, y La Rioja donde el indicador asciende a 88,2%.

A su vez, es notable que en 7 de las 24 provincias los envíos por coparticipación participan con más del 80% del total de estos recursos. En contrapartida, la situación de CABA, Buenos Aires y Neuquén es claramente diferente, al evidenciar indicadores de una mayor autonomía. Los montos recibidos de coparticipación de CABA representan sólo un 9,5% del total de transferencias automáticas y recaudación propia.

Por su parte, Buenos Aires presenta un indicador de 37,8% y Neuquén de 49,9%.

Por lo dicho precedentemente, la evolución de los envíos automáticos a provincias resulta de suma importancia para el devenir de las finanzas subnacionales, principalmente para aquellas más dependientes de estos fondos.

En lo que respecta a la Coparticipación y Leyes Especiales, estos fondos cerraron el año 2014 con $303.919 millones, con una tasa de crecimiento de 37,1%, superior en siete puntos porcentuales al incremento de 2013 y a su vez, fue el segundo más relevante después de 2004, medido en pesos corrientes.

Sin embargo, el año 2015 no comenzó con tan buena performance, ya que en el mes de enero se registró una desaceleración en los ingresos por este concepto, al nivelarse en $29.733 millones, un 28,6% superior a enero del año anterior.

Incluso cuando se consideran los datos del mes de febrero se evidencia que el incremento acumulado en el primer bimestre fue del 31,4%. Esto implica una desaceleración de casi 6 puntos porcentuales respecto al año anterior.

Por lo tanto, si en vez de incrementarse un 37% como en el año pasado, se supone que estos fondos efectivamente lo hicieran al 32%? de acuerdo a la estacionalidad habitual puede estimarse que 2015 cierre con un incremento porcentual cinco puntos porcentuales inferior al crecimiento de 2014 el consolidado provincial recibiría $15.200 millones menos por este diferencial.

Una manera de analizar el efecto que tendría esta desaceleración de la coparticipación es a través de estimar el impacto sobre los ingresos corrientes. Claramente, el grado de autonomía de las provincias influye notablemente en cuánto finalmente se desaceleren estos recursos.

Por ejemplo, en CABA como las transferencias automáticas representan una pequeña porción del total de recursos corrientes, la desaceleración de la coparticipación conllevaría una ralentización de sólo un 0,5%.

En contrapartida, en las provincias más dependientes de recursos nacionales como Formosa, La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero, sus recursos se verían afectados en mayor medida, superando la desaceleración el 4,3%.

Para tomar dimensión de la importancia de la evolución de la coparticipación para las finanzas públicas subnacionales, puede tomarse un caso hipotético en que cada gobierno hubiera planeado destinar todo el aumento en la coparticipación de 2015 para incrementar su partida de personal, de manera que una desaceleración en el crecimiento de los envíos federales automáticos debilitaría la capacidad de ofrecer subas salariales a sus trabajadores públicos.

Claramente, el cálculo depende de la importancia del gasto en personal en cada provincia, y concretamente de cuánto de dicho gasto resulte cubierto con la coparticipación.

Puede apreciarse que el freno en la velocidad de crecimiento de los envíos automáticos repercutiría en dicho escenario en un freno en el ofrecimiento salarial que iría desde un 0,7% en CABA hasta un 10,3% en San Luis.

Es decir, en el supuesto que la provincia puntana tuviera intenciones de aumentar, por ejemplo, un 35% su gasto salarial, sus posibilidades efectivas serían reducidas al 24,7%, exclusivamente teniendo en cuenta el eventual freno en la coparticipación, según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal.

Se insiste nuevamente en que es un ejercicio hipotético cuyo objetivo es señalar los diferentes grados de esfuerzo que tendrían que llevar a cabo las distintas provincias para otorgar incrementos salariales ante un eventual freno en la coparticipación, y cómo los mismos están fuertemente correlacionados con la autonomía fiscal de cada provincia.