La Secretaría de Energía dio a conocer el relevamiento del
mercado de los combustibles durante el mes de marzo, que lejos de sorprender
mantuvo las mismas variables con las que arrancó el año. Es que a pesar de la
baja del precio dispuesta por el Gobierno para acompañar el retroceso del barril
de crudo, el consumo de naftas y gasoil al público sigue en baja y con pocas
señales de reaccionar.
De acuerdo al informe publicado por surtidores.com.ar, los
despachos en las estaciones de servicio cayeron 1% respecto al mismo mes de
2014. El motor de esta regresión fue la menor demanda del diesel tradicional
(G2), que se emplea mayormente en el campo y la industria (-8.4%); y de la
nafta súper (-4.65%), que acumula cinco meses de declives consecutivos.
La contracara la ofrecieron los productos Premium en sus dos
variedades: en el caso del diesel la mejora en los surtidores fue del 26.3% en
tanto que en la nafta alcanzó el 15.7%. La preferencia por estos combustibles
que brindan mayores prestaciones al motor pero a la vez son más costosos, trepó
2% en un año pronosticando su liderazgo en poco tiempo.
El términos generales la baja de la actividad preocupa a los
expendedores. Es que los índices del tercer mes de 2015 fueron los más bajos de
los últimos ocho afectando severamente su rentabilidad, especialmente en un
contexto de precios estáticos y en plena discusión salarial.
Entre las empresas, YPF se mantiene firme al tope del podio
con el 58% del market share –con picos del 63% en el caso de INFINIA- seguida
por Shell con el 17% y AXION energy con el 12.5%.
Sin embargo un dato a tener en cuenta es la petrolera
estatal fue la única de las tres que disminuyó las ventas interanuales en 20
millones de litros, un caudal que sin dudas aprovecharon sus competidoras.