La iniciativa sostiene que esta región es productora de
hidrocarburos y que por cuestiones de distancia es necesario reducir los costos
de transporte, de manera de estimular la industria local. En concreto, propone
modificar el inciso D del Artículo 7° de la Ley 23.966, de 1991, relativo a la
aplicación del Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC).
Este beneficio representa para las provincias implicadas una
reducción del 22% para las naftas y un 12% para el gasoil aproximadamente. En
principio se incluyó a Río Negro y Neuquén, pero luego se incorporaron otras de
la región como Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y parte de Buenos Aires.
No obstante, la propuesta resultó ser un llamador para otros
legisladores que consideran que la medida traería implicancias positivas para
sus localidades de origen. De este modo se sumaron Jujuy, Salta, Catamarca,
Mendoza y La Pampa.
En el caso de Mendoza, la recientemente electa vicegobernadora,
Laura Montero, resaltó su contribución en la producción del petróleo y gas de
la Argentina para justificar el pedido. Gerardo Morales (UCR), en tanto,
reclamó la exención de impuestos al combustible para la puna jujeña, que en su
opinión, se encuentra en condiciones de pobreza superior a las provincias
patagónicas que "nadan” en petróleo y tienen tres veces más de presupuesto.
Morales explicó que en el norte la nafta llega a valer hasta
$ 1,50 más cara que en Buenos Aires. Obedeciendo a esta situación demandó un
precio regulado del combustible exento del impuesto a la transferencia de un 19
por ciento de modo que "mejore las condiciones de vida de los habitantes de
ésta zona de la provincia”.