La Patagonia, la otra región más exportadora, estará más
restringida debido a los precios bajos del petróleo (mejorarían
internacionalmente, pero caerían dentro del país). El resto, especialmente las
denominadas economías regionales (actividades agropecuarias y agroindustriales
del interior) seguirán complicadas por los altos costos en dólares, sabiendo
que son actividades muy intensivas en mano de obra.
Así lo indicó un informe del Instituto de Estudios sobre la
Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la FM, al advertir que "el
grado de apertura exportadora es muy heterogéneo por provincias".
Más allá de este pronóstico de recuperación económica, la
entidad advirtió que "existen riesgos a monitorear: el impacto del dólar
fuerte sobre el precio de las commodities, eventuales conflictos comerciales
originados en los cambios en la política de Estados Unidos y la salud de la
economía de China, entre otras cuestiones".
"Las ventas al exterior representan el 36% del Producto
Bruto Geográfico (PBG) de Santa Fe, el 35% del de San Juan, seguido por el 30%
de Chubut y el 24% de Córdoba", acotó.
Lejos de esta situación se presentan otros distritos donde
sus exportaciones significan "el 1% del PBG de Formosa, el 2 % de Neuquén,
seguida del 3 % de Tierra del Fuego y Corrientes y el 4 % de Chaco".
La Fundación Mediterránea consideró que "en 2017, la
recuperación de las exportaciones tendría mayor efecto multiplicador en la
región Pampeana y en la Patagonia, si bien las ventas al exterior ponderan en
el PBG, la producción de petróleo se encuentra en retroceso".
Un indicador representativo es el ratio "exportaciones /
PBI”. En Argentina este ratio es bajo, en comparación a muchos países, señal de
una economía relativamente cerrada (menos abierta al mundo). Señal que las
exportaciones no pesan tanto en la economía nacional. Siendo así, algo similar
se debería observar en la mayoría de las provincias.
En la región pampeana, Santa Fe y Córdoba, las más
beneficiadas con la quita de retenciones y cupos para exportar, se espera un
aumento del 10% en su producción agrícola en 2017.
En la región patagónica, los menores precios del crudo, más
la posibilidad de la quita del subsidio (cuando cobraban un mayor precio), no
juega a favor de una mayor producción ni de mayores exportaciones. En esta
misma zona, también está Río Negro, más concentrada en frutas frescas (manzanas
y peras), que se ha visto afectada por la crisis brasilera. Aunque una
recuperación carioca podría ayudarlos, le sigue jugando en contra los altos
costos argentinos (producción y transporte).
En el NOA, los pronósticos apuestan a precios mayores en las
ventas externas de cobre. En tanto, en Cuyo, para 2017 la cosecha de uvas, no
aumentaría sustancialmente (todavía no hay pronósticos oficiales), lo cual
limitaría las cantidades de vinos a vender.
Finalmente en la región NEA, por ser la menos exportadora,
el impacto de una mejora en ventas externas sería menor. Además, sus
principales rubros exportados no tuvieron fuertes caídas en retenciones (salvo
en Chaco).