Hay cierto consenso entre los economistas de que el próximo
año las exportaciones argentinas se recuperarán, pero también hay riesgos a
monitorear: el impacto del "dólar fuerte" sobre el precio de las
commodities, posibles conflictos comerciales originados en los cambios en la
política de Estados Unidos y la dinámica de la economía china.
Un análisis del economista Jorge Day del Ieral remarca que
el grado de apertura exportadora es muy heterogéneo por provincias. Las ventas
al exterior representan el 36% del Producto Bruto Geográfico (PBG) de Santa Fe,
el 35% de San Juan, seguido por el 30% de Chubut y el 24% de Córdoba. En el
otro extremo, con el uno por ciento está Formosa; con el dos por ciento
Neuquén; con el tres por ciento Tierra del Fuego y Corrientes y con el cuatro
por ciento, Chaco.
La región pampeana es la mayor exportadora del país. Santa
Fe y Córdoba fueron los distritos más beneficiados con la quita de retenciones
y el fin de los cupos para exportar. Para 2017 se espera que su producción
agrícola aumente un 10%, por lo cual se espera un buen año en exportaciones.
En la región patagónica -que exportaba más cuando era mayor
la producción petrolera- está Río Negro, más concentrada en frutas frescas
(manzanas y peras), que se vio afectada por la crisis brasilera. Aunque una
recuperación del vecino país podría ayudarlos, le sigue jugando en contra los
altos costos argentinos de producción y transporte.
El trabajo de Day apunta que el Noroeste argentino (NOA) fue
la zona de mayor crecimiento durante este año; le jugó a favor las mayores
ventas externas de cobre. En Cuyo, San Juan es dependiente de ese metal,
mientras que Mendoza lo es más de los vinos.
A pesar de la bajísima cosecha de uvas, las exportaciones
vitivinícolas no cayeron sustancialmente (hubo una fuerte baja en los stocks
vínicos). Para 2017, queda sujeta a la cosecha de uvas, que no aumentaría
sustancialmente (todavía no hay pronósticos oficiales), lo cual limitaría las
cantidades de vinos a vender.
El Nordeste argentino (NEA) es la región menos exportadora.
Además, sus principales rubros de ventas afuera no tuvieron fuertes bajas en
retenciones, salvo en el Chaco.
Day proyecta un mejor año exportador en 2017, pero no un
boom, a la vez que insiste en que será un período "bastante
heterogéneo". El factor que impulsa las exportaciones estaría más
vinculada a la quita de trabas e impuestos, que favorecerá más al sector
agrícola pampeano.
Así, el impulso exportador se dará en la zona de Córdoba y
Santa Fe, mientras que será más restringido en la Patagonia debido a los
precios bajos del petróleo (mejorarían internacionalmente, pero caerían dentro
del país).
Las estimaciones apuntan a precios estables y algunos
creciendo (trigo, maíz, soja, cobre, petróleo). Hay buenas expectativas de
precios en el complejo sojero, de la mano de cierta firmeza en el consumo chino
y de una producción estabilizada en la Argentina (uno de los tres productores líderes).
Otro caso es la importante recuperación de los precios
internacionales de productos lácteos. Por motivos casi similares a los
anteriores, China está volviendo con fuerza al mercado (se había retirado un
poco en 2015/2016) y hay muchos países productores con ajustes de producción
(Nueva Zelanda y la Argentina, entre otros).