Mientras que los
cuatro fondos buitre más duros, encabezados por NML y Aurelius, de los magnates
Paul Singer y Mark Brodsky, se negaron aceptar la propuesta de la Argentina
durante las negociaciones realizadas esta semana, los que acataron la oferta,
como el fondo de Kenenth Dart, solicitaron al juez Thomas Griesa que levante la
medida cautelar que pesa sobre nuestro país para poder cerrar el acuerdo.
El mediador
designado por Griesa, Daniel Pollack, reveló ayer que las negociaciones con los
cuatro grandes fondos reticentes a aceptar la propuesta que implica una quita
del 25% de la sentencia "no fueron resueltos esta semana”, a pesar de las
"intensas discusiones” que llevaron adelante "hasta altas horas de la noche".
Pollack puso en
duda si los acuerdos con estas cuatro firmas "serán alcanzados”, pero afirmó
que continuará "haciendo todo lo que esté" en su poder "para que eso
ocurra”.
El mediador
reiteró, a través de un comunicado, que "cualquier y todos los acuerdos” alcanzados
con los holdouts están sujetos al levantamiento de la "Ley Cerrojo y la Ley de
Pago Soberano por parte del Congreso argentino”; y al "levantamiento o
disolución” de la medida impuesta por Griesa que impide al país el pago a los
bonistas reestructurados.
Ayer se conoció que
Griesa está estudiando levantar la medida cautelar que pesa contra el país, en
los bonos de deudas reestructurados en 2005 y 2010, a pedido de la Argentina, y
obligó a los fondos buitre a presentar su descargo -tienen tiempo hasta el 18
de febrero- para justificar si están en contra de esta medida de permitir los
pagos de deuda de la Argentina.
La Argentina cuenta
con el apoyo de los holdouts que ingresaron a la oferta. De esta forma, el
fondos buitre del magnate Kenneth Dart, EM, envió su posición de apoyo al país
para que Griesa levante la medida cautelar en cuestión.
Fue a través de
Kenneth Johns, quien se presentó ante Griesa como abogado de la familia Dart en
los últimos 30 años, y como un letrado familiarizado con el default argentino.
En una carta
enviada al juez neoyorkino, Johns consideró que el apoyo al país del fondo
buitre que litiga contra la Argentina desde el 2002 "está condicionado a
que Argentina reciba un alivio pleno acerca de esta medida, porque consideramos
que la Argentina no podrá ejecutar el acuerdo acordado con EM a menos que la
Corte otorgue el alivio en todos los casos afectados".
A la vez, Dart
espera que la Argentina derogue la Ley Cerrojo, para sellar definitivamente el
trato.
Además del fondo de
Dart, solicitaron la misma acción Montreaux y Los Angeles Capital, Córdoba,
Capital, y Wilton Capital.
En tanto, Aurelius,
uno de los díscolos, se mostró duro esta tarde con la posibilidad de alcanzar
un acuerdo y sentenció que dada la posibilidad entre "el recorte
sustancial que han ofrecido, continuar las negociaciones y litigar, Argentina
eligió litigar”, sostuvo el fondo con tono desafiante.
Al respecto, la
canciller Susana Malcorra cuestionó hoy la postura intransigente de algunos
holdouts. "Algunos holdouts están apostando más a cobrar un alto interés
que a encontrar una solución", dijo, aunque se manifestó
"optimista" respecto del alcance de una resolución del conflicto y
definió a la oferta del Gobierno como "razonable".
Por último, para el
director Ejecutivo de la Red Jubileo en Estados Unidos, Eric LeCompte, Griesa
está presionando adecuadamente a los fondos para que acepten el acuerdo de pago
y dijo estar "sorprendido de que algunos de los principales holdouts no
hayan tomado la oferta", que implica un pago en efectivo total por 6.500
millones de dólares, a quienes tienen litigio en Nueva York.